CA50 Circular, Ruesta, Bidiella, Lasarda, Ruesta
7 de Julio de 2021
15,45 kilómetros recorridos.
Desnivel positivo 570 metros
La ruta de hoy da comienzo en el hermoso pueblo de Ruesta situado a 553 metros de altitud, este despoblado se encuentra abandonado en la orilla derecha del Río Regal, y a la izquierda del rio Aragón junto al pantano de Yesa. Ruesta se encuentra en la provincia de Zaragoza, en las puertas del Pirineo Oscense y Navarro, en la comarca de las Altas Cinco Villas. Ruesta fue abandonada en 1959, ya que la construcción del embalse supuso la inundación de las tierras de cultivo, medio de vida de sus habitantes Parece ser que tiene su origen a partir de un castillo de frontera levantado por los musulmanes y refundado posteriormente por los primeros aragoneses. Alrededor de este castillo se va formando la villa de Ruesta, nacida junto al Camino de Santiago en la época en que los reinos de Aragón y Navarra se separan, tras la muerte de Alfonso I. Su primera cita documental data del año 904. Ruesta fue creciendo poco a poco hasta llegar a ser un pueblo de gran tamaño, en el año 1610 aparece con 60 fuegos y en los nomenclátores del siglo XX sobrepasa los 500 habitantes.
La mayoría de sus tierras eran muy fértiles con cultivos de secano (trigo, cebada, avena y centeno) y cultivos de regadío (legumbres, hortalizas y patatas), además tenían una gran cantidad de árboles frutales.
El pueblo de Ruesta se articula en torno a dos calles (Mayor y del Centro) que nacen junto a la iglesia, la primera de ellas es la calle más larga e importante que finaliza a los pies del mismo castillo. Precisamente en la calle Mayor se encuentran situadas algunas de las viviendas más interesantes del despoblado , como Casa Madé o Casa Primo, que a pesar de su lamentable estado y del espolio sufrido en los últimos cuarenta años todavía merecen un poco de nuestra atención. Paso obligado de los peregrinos jacobeos de la ribera izquierda del Aragón, a su altura cruzaban el puente medieval sobre este río para pasar a Tiermas, en donde se unía al de la margen derecha para llegar a Sangüesa. En sus proximidades se encuentra la ermita románica de San Juan, en la que se descubrieron unas importantísimas pinturas murales románicas, que se encuentran hoy en el Museo diocesano de Jaca. También en su término está la ermita de Santiago, del Siglo XI, donada por Sancho Ramírez a la abadía de La Sauve-Majeure, cercana a Burdeos.
Arquitectónicamente destacan en el interior del pueblo la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y el palacio de los Marqueses de Lacadena, situado frente a la iglesia.
La iglesia parroquial se encuentra situada en la plaza junto a la abadía. Fue construida en el siglo XVI, aunque aparece ya citada en el año 1125, ya que fue levantada sobre algún edificio anterior de origen medieval. Ruesta fue deshabitado como consecuencia de la construcción del embalse de Yesa, sus campos de cultivo y casas fueron expropiados en los años sesenta del pasado siglo XX. En total una 1400 personas que habitaban lo pueblos de Ruesta, Escó y Tiermas tuvieron que abandonar sus casas y sus tierras.
Otro edificio de gran interés es su castillo está formado por dos torres unidas por un muro y una torre central, la del homenaje. La fortificación tiene origen musulmán en el siglo X y que fue abandonado muy pronto. Tal como podemos observar los restos de su arranque, existió otra torre similar en el ángulo sureste. El castillo de Ruesta se encuentra en lo más alto de la localidad. Data de los siglos XI y XII. Su estado de conservación es ruina progresiva. Siendo el acceso libre. Importante plaza fuerte durante la Edad media aragonesa, por su estratégica situación en la frontera Navarra, en las proximidades de Sangüesa. Junto con Salvatierra, Tiermas y Sos son las plazas fundamentales de defensa del norte del reino. Quedan los restos de un importante castillo roquero de bellas perspectivas sobre el embalse de Yesa. Se atribuye su construcción a Íñigo Jiménez Arista, con finalidad de reconquista contra los moros y en la Edad Media fue propiedad de los judíos
En Junio de 1988 la Confederación Hidrográfica del Ebro, cedió el uso de Ruesta a la Confederación General del Trabajo de Aragón, esta cesión se inscribe en la política de la CHE de la recuperación de núcleos abandonados por la construcción de embalses. En noviembre del año 1.992 se prorrogó la cesión por 50 años más, que además del casco urbano incluye varios centenares de hectáreas del monte circundante al pueblo. La CGT, en colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón, realizó un estudio de rehabilitación del lugar que se ha llevado a cabo en diferentes fases. En agosto del 1.993 se concluyó la primera actuación en el casco urbano, recuperando un edificio, la antigua Casa Valentín, para su uso como albergue, y en el año 1.995, se inauguró un segundo albergue, en la Casa Alfonso, estando los dos integrados dentro de la red del Camino de Santiago. En el año 2.000 se inauguró el Centro de Interpretación del Camino de Santiago, donde entre otras cosas, se realiza un estudio de la flora y fauna de la zona, así como también quedó inaugurada la Casa de Cultura. Espacios que cuentan con salón de actos, sala de audiovisuales y biblioteca. A orillas del río se sitúa la zona de acampada, con un camping de 16.000 metros cuadrados y capacidad para 200 personas, totalmente cubierto de arbolado y rodeado de vegetación. La acampada está atravesada por una antigua ruta Jacobea, de la cual quedan restos del empedrado y del puente sobre el río.
De regreso a Ruesta sobre el barranco del Río Regal nos topamos con la maravillosa ermita de Santiago Apóstol.
Hacia el año 1055 se elevaría un templo de modestas proporciones con ábside semicircular y una nave cubierta con techumbre de Madera. Sin embargo la importancia adquirida en este monumento a su paso por la ruta Jacobea conllevó, décadas después, una notable ampliación tras la donación realizada en 1087 por Sancho Ramírez al Priorato de de Santiago de Ruesta, con sede en la Abadía francesa de la Sauve –Majeure.
En tiempos de Alfonso I (1094.1134), y coincidiendo con el apogeo del cenobio francés, se inician nuevas obras que afectaron sustancialmente a la iglesia primitiva. La nave se cubrió con bóveda de medio cañón, el ábside original fue sustituido por un testero recto y, al interior, la cabecera se enfatizó con un arco fajón de medio punto apeado sobre dos semicolumnas, cuyos capiteles están decorados con sirenas, lobos y leones. Aprovechando este momento también se amplió el conjunto monástico con la construcción de un claustro adosado al lateral sur de la ermita y otras dependencias.
La creciente importancia del Camino Francés motivó una segunda reforma, con el objeto de alojar un alberge de peregrinos. Para ello se añadió una nueva nave al oeste separada por arco diafragma y cubierta a dos aguas con cerchas de madera. La ampliación conllevó el desmonte de la portada de la primitiva ermita y su traslado a la actual entrada al templo. Esta portada está compuesta por tres arquivoltas de medio punto dovelado y decoración de palmetas estilizadas, con tallas en ambos lados de figuras antropomorfas y racimos de uvas.
El altar se completó con un magnífico retablo de Santiago del siglo XVI, hoy emplazado en el Museo Diocesano de Jaca, alrededor del cual se rellenó el paño murario con la decoración pictórica de hojarasca visible en la actualidad.
Las últimas campañas arqueológicas realizadas en las inmediaciones de la ermita han permitido el descubrimiento de una necrópolis altomedieval cristiana en el trasdós del banco lateral, de la cual se han extraído tres estelas funerarias discoidales, exhibidas hoy en el interior junto con una dóvela con un inquietante rostro tallado.
Las fotografías aparecen por orden de ruta.
Serafín Martín.
Fuentes propias y:
Despoblados de Huesca .Tomo 2. Jacetania-Alto Gállego-Hueya de Huesca.
Autor Cristian Laglera.
Panel informativo de la Ermita de Santiago Apóstol de Ruesta con dibujos y texto de: J. Delgado. E. Giménez, A. Garrís, S. Sebastián, A. Alda. L.Martínez