CA 41.-Canfranc estación, fuerte de Coll de ladrones, paseo de los incrédulos.
5 noviembre de 2023.
Los Arañones, fue el poblado construido para albergar a los trabajadores de la estación, del que ya no queda en esencia nada original, salvo la disposición de alguna vivienda, de tipo pareado, con jardín posterior y callejuelas intermedias de paso. Con estructura de planta rectangular y distribución a base de planta baja, planta alzada y sobreplanta habitable bajo cubierta, construidas a base de estructura de hormigón armado con revestimiento de piedra, notable sobre todo en las esquinas y zonas de refuerzo estructural y enlucido de yeso en los muros, cubierta a cuatro aguas con aleros volados en todos los laterales apoyados sobre jabalcones de madera, debieron tener recubrimiento de teja plana o pizarra en origen, si bien en la actualidad se encuentran revestidas de chapa grecada y planchas de uralita, según los casos.
El proyecto de una vía ferroviaria transpirenaica se remonta a 1853, siendo aprobado por el Consejo de Ministros en 1881. El ferrocarril llega a Jaca en 1893, mientras que la línea Jaca-Canfranc no entra en funcionamiento hasta 1922.
El original poblado de Los Arañones parece remontarse a mediados de la década de 1920, destinado a albergar a la gente que vino a trabajar en las obras, pero los cambios en la población y sobre todo el auge del turismo desde mediados de la década de 1960, conlleva el cambio de uso, desvirtuándose el poblado original, del que se suprimen gran parte de las viviendas, destinándose el resto a viviendas de acogida de huéspedes y de turismo rural.
En el kilómetro 0.56, cruzamos el puente sobre el río Aragón, en dirección a la estación internacional.
En el kilómetro 0,64 entramos en el vestíbulo de la estación.
La construcción de la Estación Ferroviaria Internacional de Canfranc se inscribe dentro del proyecto de creación de un paso fronterizo a través de los Pirineos que comunicase España con Francia, aprovechando la línea que unía Tardienta con Huesca y Huesca con Jaca. Así, tan sólo se hizo necesario unir mediante el ferrocarril Jaca con Canfranc y abrir el túnel de Somport (finalizado en 1914), situándola en el Valle de los Arañones.
Las compañías Midi Francés y Norte de España presentaron el proyecto de la estación internacional entre 1909-1910, empezándose a construir en 1915, tras la Primera Guerra Mundial, y finalizándose en 1925. La estación inaugurada por el Presidente de la República Francesa M. Gaston Doumergue y el Rey Alfonso XIII entra en servicio el 18 julio de 1928, conoce un momento de esplendor en los años treinta, y se cierra entre 1945 y 1949 por desacuerdos políticos con el gobierno francés. Desde el punto de vista arquitectónico, consta de un edificio principal, varios muelles para trasbordo de mercancías, y el depósito de máquinas. En su construcción se han utilizado diferentes materiales como el cristal, el cemento y el hierro, propios de la arquitectura industrial del momento.
El edificio de pasajeros destaca por su desarrollo longitudinal, que se articula gracias a tres volúmenes destacados en altura, que se sitúan en sus extremos y en el centro. El cuerpo central cobija el vestíbulo donde se encontraban las taquillas. Grandes ventanales, pilastras de sabor clasicista y trabajo en madera de gusto Déco se combinan para crear un espacio suntuoso. En los cuerpos laterales, se acomodaban el puesto aduanero, la comisaría de policía, correos y un hotel internacional. Disponía además de dos pasos subterráneos. Al exterior, estos volúmenes presentan tejado curvo apizarrado a cuatro vertientes, y se coronan con cuatro pináculos apiramidados dispuestos en sus flancos. Los dos pisos del cuerpo se abren mediante arcos de medio punto a la zona de las vías y sobre estas dos galerías se abre una nueva teoría de vanos abuhardillados en la cubierta apizarrada, que denota la clara influencia de la arquitectura francesa.
Desde el 2002 el Edificio Histórico de la estación se declara Bien de Interés Cultural.
En el 2013 Gobierno de Aragón, a través de “Suelo y Vivienda de Aragón” adquiere del Ministerio de Fomento, el edificio Estación sobre una parcela de 7.000 m2. En el 2017 aprobación del PGOU y el PLAN parcial para la recuperación del espacio. Un año más tarde, en el 2018 se adjudican las obras de rehabilitación de la Estación Internacional de Canfranc.
El 27 de junio de este año se inician las obras para el traslado del haz de vías y construcción de la nueva estación sobre dos antiguos hangares del complejo ferroviario y se inicia la urbanización del entorno sustituyendo la antigua zona de vías por calles que facilitarán el acceso al resto de edificios que se restaurarán posteriormente.
Comienzan los trabajos en el edificio histórico con la colocación de 152 puertas y 424 ventanas, las labores de restauración de la fachada de la estación, con la limpieza y pintado con los colores originales. El 15 de abril del 2021 se inaugura la nueva estación ferroviaria de Canfranc Estación, acondicionada para ser en un futuro próximo la Nueva Estación Internacional de Canfranc.
En el 2022 finalizan los trabajos de recuperación y urbanización de la explanada de Los Arañones y se inicia la rehabilitación para uso hotelero del edificio histórico de la antigua Estación Internacional. El proyecto de recuperación ha mantenido los volúmenes y presencia de todos los edificios tal y como se configuraron en 1928.
El 7 de enero de 2023 se inaugura la nueva pasarela peatonal sobre el Rio Aragón, la urbanización de la explana de la estación y el Jardín Ferroviario, integrado por un anfiteatro, el Memorial Albert Le Lay, una Caseta de Lectura, Homenaje al Túnel de Somport, Memorial Cipreses, Puente Grúa, antiguos vagones, detalle de la playa de vías y diversos elementos ferroviarios que complementan el paisaje ferroviario. Complementan el conjunto un Centro de Acogida del Peregrino ubicado en el edificio que servía de dormitorio a ferroviarios franceses, Área de autocaravanas y aparcamientos para vehículos. Se continúan los trabajos en el edificio histórico para que finalmente en el 27 de enero de 2023 abre sus puertas el Canfranc Estación A Royal Hideaway Hotel gestionado por Barceló Hotel Group.
Con 104 habitaciones diseñadas fusionando modernidad con elementos art déco y una gama cromática inspirada en los años 20. Destaca también la integración de la cultura popular aragonesa. En la planta baja ala norte, se encuentran el Wellness Spa con piscina climatizada y zona fitness, además de la biblioteca .En el ala sur dispone de un restaurante donde disfrutar del concepto Royal Breakfast y 2 restaurantes, gastronómico y a la carta, para los que se han rehabilitado 2 vagones siguiendo el estilo clásico del siglo XX.
En el kilómetro 2,51 y a 1354 metros de altitud, llegamos al fuerte de Coll de Ladrones .
La estratégica montaña de “Cot de Latrós” (o “Cod de Ladrones”) fue elegida en 1751 por el ingeniero Juan Martínez Zermeño para levantar una nueva fortificación fronteriza. Las obras, dirigidas por Pascual de Navas, concluyeron en 1758. Tuvo planta en forma de herradura y su fuerza principal estaba constituida por dos baterías de cañones que dominaban el camino de Francia. Siete cuerpos abovedados servían de alojamiento a la guarnición, con sus correspondientes cuarteles de tropa, cuarto de sargentos, pabellón para el gobernador y oficiales, sala de armas, capilla y cisterna. Su mala construcción ocasionó continuas filtraciones, por lo que se abandonó por inhabitable en 1777. Con motivo de la Guerra contra la Convención francesa (1793-95) se volvió a ocupar, pero en 1801 se abandonaba definitivamente.
A mediados del siglo XIX, y como réplica a la construcción del fuerte francés del Portalet (en Urdós, cerca de la frontera), se determinó reocupar la posición con la edificación de un nuevo fuerte, que ahora se denominaría “Coll de Ladrones”. Pero las obras, que sufrieron numerosos retrasos, no se iniciaron hasta 1888 (proyecto del capitán de Ingenieros Julio Rodríguez). Lo esencial se dio por terminado en 1900 (fecha que campea en la inscripción de la entrada), recibiendo la visita del joven Alfonso XIII el 5 de septiembre de 1903. Tres años después se instalaba la artillería. El viejo fuerte fue arrasado en su casi totalidad (excepto el lienzo septentrional, que sobrevive) y en su lugar se alzó otro bien diferente, rebajando previamente la cima de la montaña. En su frente oriental se abrió la puerta de acceso, a la que sucede un foso excavado en la roca, mientras que la fuerza artillera se ubicaba en el interior de cinco casamatas subterráneas cuyas cañoneras barren de noroeste a noreste. Una llamativa galería aspillerada, abierta en la peña, desciende hasta otra batería que domina la carretera.
El pabellón de oficiales (con las oficinas y enfermería) se acomodó en un sólido edificio dotado de escalera señorial y bien soleada, mientras que el cuartel de tropa (hasta 150 infantes y 50 artilleros) ocupa situación más umbría. El fuerte quedó pronto obsoleto y se cerraba en 1961. En 1990 el Ministerio de Defensa procedió a la subasta del edificio, que fue adquirido por una sociedad privada.
De regreso a Canfranc por la pista entre un precioso y maravilloso bosque, nos encontramos con algunos búnkeres de la llamada Línea “P” .De entre los numerosos asentamientos que se construyeron en el valle de Canfranc (“Sector 24”), recientemente se ha recuperado un conjunto que integra el denominado “Punto de Apoyo nº 1” del “Núcleo de Resistencia nº 111” (Los Arañones). Constituido por más de una docena de búnkeres distribuidos en el interior del bosque repoblado, el núcleo se proyectó para la defensa de la estación internacional de Canfranc.
En el kilómetro 5,9 kilómetros estamos de regreso en Canfranc estación.
Las fotografías aparecen por orden de ruta.
Serafín Martín.
Fuentes propias y:
https://patrimonioculturaldearagon.es/patrimonio/fuerte-de-coll-de-ladrones/
https://www.canfranc.es/turismo.