Ruta 0169 por la Fueva.- Meson de Liguerre, Trillo, Salinas de Trillo y Liguerre de Cinca

 

 

Ruta 0169 por La Fueva.- Mesón de Ligüerre, Trillo, Salinas de Trillo, Ligüerre de Cinca.

El 16 de Febrero de 2019 llevo 85 kilómetros.

El Valle de la Fueva  (A Fueba)  perteneciente a la Comarca Oscense del Sobrarbe, es un extenso territorio que se organiza en dos unidades geográficas perfectamente delimitadas.

La Fueva Alta. Limitada, al norte por la Sierra Ferrera y surcada por una red de barrancos que confluyen en el rio de la Nata, desembocando en el Cinca, junto al Embalse de Mediano.

La Fueva Baja. Drenada por el Barranco de Usía, que discurre entre las Sierras de Campanúé, Troncedo y Formigales, al este y el embalse de Mediano, al oeste.

Desde cualquier punto elevado de las sierras de su entorno se puede disfrutar de un hermoso paisaje: un mosaico de tierras de labor rodeadas de laderas arboladas y, al norte, dominando todo  el conjunto, la barrera montañosa de Sierra Ferrera, por detrás de la cual surge altivo el Mon Perdito.

Históricamente. La Fueva ha sido un espacio marcado por su situación fronteriza entre los grandes territorios del Sobrarbe y la Ribagorza, principalmente durante la Edad Media y Moderna.

El municipio de la Fueva, fue creado en los años sesenta tras la fusión de los términos de Clamosa, Morillo de Monclús, Muro de Roda y Toledo de la Nata. A estos se unirían, en la década de los setenta, Samitier y Mediano. La cabecera  de este municipio es Tierrantona, que se sitúa a 634 metros de altitud.

La importancia histórica y estratégica de A Fueba se remonta al Siglo XI y el testimonio actual más destacado es el conjunto religioso militar de Muro de Roda. El topónimo aragonés “Muro” hace referencia a un lugar elevado con alguna fortificación u otro elemento defensivo, generalmente de época medieval.

Mesón de Ligüerre, renovado y acondicionado, mantiene todavía ese carácter de centro neurálgico con el que nació en un ámbito rural. De manera similar a las actuales áreas y hostales de carretera, los antiguos mesones jalonaban tradicionales vías de comunicación y viejas cabañeras, en muchos casos coincidentes. En ellos se podía echar un trago, comer un plato de cocina casera y encontrar alojamiento, o un simple refugio, además de guardar caballerías y ganados en sus cuadras y corrales. Algunos como éste asociado a Ligüerre de Cinca, disponían además de tienda, horno, molino o herrería que daban servicio a los habitantes de las pardinas y poblaciones aledañas. Por todo ello, su emplazamiento natural es el cruce de caminos y, así el mesón se convertía en un distribuidor nato de viajeros, correo y, claro está, de noticias frescas. Mesón de Ligüerre surgió a la vera de la importante ruta que comunica Ainsa y Barbastro, siguiendo el curso del Cinca, y en el desvío que se interna en la subcomarca de la Fueva, a la que antes se accedía gracias a un cajón que cruzaba sobre el río y sólo desde 1991 se hace por carretera.

Desde aquí parto en dirección a  Trillo por la carretera  A-2206.

En el kilómetro 2,85, llego al puente  del Entremón, que salva el Rio Cinca, desde donde contemplo el precioso estrecho de Entremón.

El Entremón es un desfiladero entre montañas tallado en la roca que encauza el rio Cinca entre los embalses de Mediano y El Grado. El Entremón está flanqueado por el Tozal de Palo y por el Conjunto Monumental de San Emeterio y San Celedonio de Samitier, con paredes casi verticales de más de 400 metros de altura que se desploman hacia el fondo del  río Cinca.

Este itinerario es un recorrido ideal para la observación ornitológica de aves propias de los roquedos. Los cortados o farallones cobijan a un gran número de ellas, además se puede observar el vuelo planeador de las grandes rapaces o el paso de otras muchas sobre el río.

Desde el  Entremón, la carretera  comienza a ascender con unas rampas bastantes fuertes.

En el kilómetro 4,82, a mi izquierda dejo el desvío que por pista se dirige a Casa de Samper.

En el kilómetro 7,42, parece que terminan las interminables cuestas. Desde aquí se aprecia perfectamente las cumbres nevadas de Monte Perdido.

En el kilómetro 7,90, la carretera me da un respiro con un descenso.

En el kilómetro 8,11, llego a la ermita de Santa Brígida, situada a 768 metros de altitud. Junto a están ermita se encuentra el desvío a las localidades de Trillo, Salinas de Trillo, y Troncedo. Está emplazada en una de las salidas del valle de La Fueva, en el lugar donde acaba el término de Palo, cumpliendo, en cierto sentido, la función de hito. Se encuentra al SO del núcleo, al borde de la carretera que conduce desde Palo a Ligüerre de Cinca. Es visible desde la misma y se encuentra a unos 2 km del núcleo. Es un sencillo edificio de planta rectangular orientado al E, construido en mampostería de arenisca bastante irregular, pero dispuesta en hiladas, y cubierta con tejado de losa a dos aguas. La puerta se sitúa a los pies, precedida por un breve pórtico con bóveda de cañón rebajado que prácticamente es una prolongación de la nave. La puerta es adintelada y está flanqueada por dos pequeñas ventanas cuadrangulares. Al interior, nave y cabecera se unifican mediante bóveda de cañón corrido. Tiene un vano cuadrangular en el lado de la Epístola, junto a la cabecera. El paramento está enlucido y encalado.Terminada mi breve visita a esta pequeña ermita, decido no seguir a Tierrantona como era mi objetivo, y decido ir a Trillo.

En el kilómetro 12,59, tomo el desvío a Trillo.

En el kilómetro 13,73, llego a Trillo.

Trillo.se asienta se sitúa a 699 metros de altitud,  en las calcáreas laderas del Tozal de Salinas, en una solana colgada sobre  la  bajamte norte de l Barranco del Salinar en el valle del Cinca ,donde se ubican los pueblos de la sal, oficio ancestral de estas tierras ásperas y quebradas., y no forma parte de la subcomarca natural de La Fueva aunque se encuentre incluido en el municipio homónimo

 Este lugar hoy está  despoblado, aunque se ocupa temporalmente como segunda residencia. Junto con su vecino Salinas de Trillo , (con todavía 20 habitantes) pertenecieron al municipio de Clamosa hasta que a finales de los años 60 se integraron en el de A Fueba (La Fueva), en el Sobrarbe   . Ambos núcleos aparecen citados desde el Siglo XIII. La primera noticia que se tiene de la existencia de Trillo es del año 1279 y el primer censo aproximado es de 1488, cuando había una población de 10 vecinos (casas) en la localidad. En el siglo XIX, se estimó que más o menos podía tener 16 o 17 a lo largo de todo el siglo, con el solo dato que en el censo de 1842 tenía 25​ todo el municipio, con 186 personas que vivían allí. Es imprescindible especificar la fuente de los datos.
Según Manuel Benito Moliner, el nombre de Trillo puede derivar de la palabra torre  a través de alguna evolución de tipo de Torrillo T'rillo. Esto lo emparenta con otros lugares de Aragón como Torrillo en el Jiloca y Torrillas en la comarca de Gúdar-Javalambre. La teoría de Manuel Benito cuenta a su favor con la disposición de la localidad en lo alto de un cerro que lo haría fácilmente defendible y que no hace nada difícil imaginarse que antiguamente hubiese existido algún edificio o estructura defensiva, como un torreón, para vigilar las orillas del barranco del Salinar.

Trillo era capital del antiguo municipio de Trillo, el cual incluía Salinas y Samper. El municipio desapareció en el periodo intercensal 1842-1857 siendo absorbido por el municipio de Clamosa. ​ Desde la década de 1960, Trillo y sus antiguas aldeas están integradas en La Fueva.

El divulgador Manuel Benito Moliner considera que Trillo se creó en la Edad Media como alguna fortificación o posiblemente torre defensiva en el siglo XI​ después de la caída en manos cristianas de los castillos de Abizanda y Clamosa, más o menos en la misma época que decidió construir el castillo de Troncedo. Se trataría pues de una fundación propiamente cristiana y para nada, como en los casos de Clamosa y Abizanda, de fortificaciones musulmanas presas y reutilizadas por los cristianos.

En los siglos XIII y XIV la fortificación de Trillo perteneció a la Corona de Aragón. ​ En 1391 se le traspasó a Pero Esplugas, ​ pero en 1458 el castillo y la población fueron intervenidos por Juan II de Aragón​ que dio la orden de ocupación con tropas reales para privar las ruinas de dos familias nobles que se lo disputaban. Se lo vendieron al barón de Monclús Rodrigo Rebolledo por 12.000 florines de oro.

Trillo presenta una disposición constructiva que hace pensar en un plan defensivo medieval, tal vez como fortificación o por haber nacido como estructura defensiva,  conservando una interesante arquitectura popular que contemplar en sus tres pequeñas barriadas o caseríos: La Plaza, Planiello y o Bico (El Barrio) donde se ubica su Iglesia Parroquial de San Andrés , de estilo Barroco ,Siglo XVII. Y en el fondo del escarpado barranco se encuentra lo que antaño fue una explotación  salina hasta finales de los años 60. El sustrato yesífero origina manantiales salinos que se aprovechaban en una serie de eras características (similares a las de Nabal y Peralta d´ a Sal, el proceso de la sal de la tierra necesitaba entonces de la evaporación, especialmente intensa y lógicamente productiva en los meses estivales. Esta fuente de riqueza encontraba su distribución en la redolada de A Fueba e incluso en la Ball de Benás (Valle de Benasque), lejos de la competencia de Nabal, para su uso cotidiano en ganadería (necesidades de los rebaños), a alimentación y conserva de carnes.

Entro por el Caserio o Barrio de  La Plaza, ​ que presenta una cruz de suelo en mitad, y lo rodean las casas Cambra, Noguero y algunas otras.  A continuación me dirijo a la cercana fuente ,donde sacio mi hambre y mi sed, y relleno los bidones, me llama la atención un curioso cartel que dice: Los gatos  y perros de Trillo ya tienen hogar. Por favor, no os los llevéis. Gracias. Continúo hacia el  más antiguo de los tres caserios, el de la iglesia (El Barrio) donde se encuentra la iglesia parroquial (parcialmente en ruinas), consagrada a San Andrés. Al llegar me recibe una plazeta  y las ruinas de la abadía (tapadas con las hiedras), con un peirón de piedra delante, y algunas casas más modestas Casa Ardanui, Casa Gamisel. En El Barrio se encuentra la cima de una peña en donde las fuentes sitúan el castillo. El tercer caserío es El Planiello, que lo forman "Casa Chanantón", "Casa Olivera", Casa Anton de Aso", "Casa Pardina" y Casa Pera" en el acceso se encuentra la herrería.

Trillo tenía un molino de aceite junto al barranco de santa Brígida, confluyendo con el del Salinar, que data del año 1802 En los años 1980 era visitable y el historiador Manuel Benito Moliner hizo una descripción de él en la cual se ilustraba como un edificio en que la maquinaria se conservaba y todavía podía servir para moler, de no haberse despoblado el lugar. También existió una cantera cal, que se ha podido documentar activa hacia los años 1950. Las fincas agrícolas más cercanas a la localidad se encuentran en las faldas del cerro de San Marcos y se repartían en dos terrenos principales que se llamaban Las Costeras y Los Solanos. En las orillas del barranco del Salinar, camino hacia Caneto, se encuentran más fincas más extensas de menor desnivel, aunque por su ubicación sufrían la sombra del mismo monte de Caneto. Esta última partida de fincas recibía el nombre de Las Serviellas.  Una vez disfrutado de esta cucada de pueblo parto hacia Salinas de Trillo.

En el kilómetro 15,06, estoy de nuevo en  la pista asfaltada hacia Salinas de Trillo, y..¡como no, sigo subiendo!

En el kilómetro 15,81, llego a Salinas de Trillo.

Salinas de Trillo.se sitúa a 783 metros de altitud. Está  dentro del municipio de La Fueva, en el Sobrarbe..En un principio el topónimio fue Salillas, hasta que adoptó el nombre de Salinas en 1717. Luego pasó a llamarse Salinas de Trillo. Tuvo ayuntamiento propio desde 1834 hasta 1845, año en que se unió a Clamosa. Posteriormente en la década de 1960, se integró en el municipio de La Fueva.

El nombre de Salinas deriva de la explotación de sal en el barranco del Salinar, que es el origen más probable del asentamiento en el lugar. El agua de dicho barranco es rica en minerales y desde hace siglos se tiene conocimiento de explotaciones salinas en los alrededores.  Se ha podido documentar el nombre como Salillas antes de 1717, lo que lo emparentaría con algunos otros topónimos que se pueden encontrar en Junzano, Nocito y Sesa. ​ A partir de 1717 ya pasa a nombrarse Salinasy posiblemente el apelativo de Trillo deriva de su pertinencia al municipio que tenía capital en Trillo (a poco más de 1 km de Salinas), fusionado en el municipio de Clamosa a partir de 1857.

Salinas se encuentra en las faldas meridionales de el cerro de San Marcos (o de Trillo), en la cuenca del barranco del Salinar que es afluente directo del río Cinca por la margen de Ligüerre de Cinca. No forma parte de la subcomarca natural de La Fueva, aunque desde la década de 1960 los núcleos de los alrededores estén incorporados en el municipio de La Fueva.4​ Sin embargo, siempre ha tenido mucha relación con los núcleos de La Fueva propiamente dicha, que compraban sal en Salinas,1​ y llegando casi a compartir tradiciones litúrgicas y religiosas con los fovanos, como la romería anual al santuario de Santa María de Bruis, a pocos kilómetros en el lado de La Fueva de el cerro de Trillo.  Al fondo del núcleo se halla una profunda barrancada con manantiales salinos, los cuales permitieron la explotación de sal en el pasado.

Posee además una casa fortificada denominada Casa Palacio que es un buen ejemplo de Las Casas Torreadas del Alto Aragón . Este palacio surge como un enorme bloque acastillado sobre la roca, en un montículo que domina el resto del caserío y el barranco del salinar. Esta casa fuerte destaca por su capacidad acentuada por la escasez de vanos, al menos originales, y la homogeinidad de su alzado y su planta, rectangular de unos 148 metros cuadrados. El único elemento que rompe y anima este sobrio prisma es el torreón circular que tiene adosado en su ángulo SO. El acceso se esconde del camino que desciende hacia Trillo, protegido por esa torre y el resto de muros aspillerados en la planta baja. La portada es un gran arco de medio punto, formado por grandes dóvelas, en parte cortado por el balcón abierto al solano. A su lado vemos el escudo de sus constructores, la familia Mur. Sus armas, un muro con cinco almenas, aparecen en un óvalo rodeado por una decoración de cueros recortados, típica del Siglo XVI. En esta fachada, se pueden apreciar mejor otros rasgos de la época, como las aspilleras en forma de gota y algunas ventanas adinteladas, con molduras que recorren sus marcos de piedra.

A pesar de su formidable altura, el edificio consta de las tres plantas habituales en lña arquitectura popular de la zona. La primera destinada a servicios, donde predominan los espacios abovedados, la siguiente de vivienda y, por último la falsa. Enfrente está la era junto a otros almacenes y corrales.

Los Mur. No hay constancia del apellido Palacio vinculado a la casa y, tal vez, el nombre evoque a sus primeros moradores. En 1610,1611, según indica el cartógrafo Lavaña, Salinas de Trillo pertenecía a Francisco de Mur. Por tanto, esta residencia era semejante a otras que diversos miembros de la familia Mur tenían repartidas por toda La Fueva, como El Palacio de Formigales, la que luego fue Casa Abadía de Morillo de Monclús, la Casa del Señor de Pallaruelo de Monclús o la que hubo en el inundado Mediano, perteneciente a Ramón de Mur. Este Linaje que aparece documentado en Muro de Roda en el Siglo XIV, acabó  ejerciendo su poder sobre todo el territorio tras la desaparición de la Baronía de Monclús, que en 1585 acabó incluida en la Corona, debido a los enfrentamientos entre los entonces barón Don Guillem de Palafox y sus Vasallos.

La iglesia parroquial está dedicada a la Asunción, de estilo románico del siglo XII. Se compone de una nave cubierta de bóveda de medio cañón y ábside semicircular. Posee capillas laterales gemelas.

Con Troncedo a la vista, y comprobado que voy justo de tiempo, decido dejar la visita a Troncedo para otro día. Iniciando el regreso en el kilómetro 21.

En el kilómetro 27,82, me desvío a Ligüerre de Cinca.

En el kilómetro 28,57, llego a Ligüerre de Cinca, que se despobló en los años sesenta, por la construcción del embalse de El Grado. En 1986 por iniciativa de UGT Aragón, comenzó su rehabilitación para usos turísticos, sociales y agropecuarios. Su recuperación, revitalización y reciclaje llegó de la mano de La Unión General de Trabajadores de Aragón, cuando la Confederación Hidrográfica del Ebro le cedió la población en 1986, para desarrollar un proyecto de recuperación con fines socioculturales y agropecuarios, que ha dado lugar al actual centro de vacaciones.

Ligüerre de Cinca, es un claro ejemplo de esfuerzo y unión ante el problema de la despoblación de las tierras altoaragonesas y la pérdida del patrimonio que no está escrito. Una apuesta clara por conservar  nuestras raíces para las futuras generaciones y una muestra de aprovechamiento turístico sostenible e integrado.

Las primeras noticias de Ligüerre de Cinca datan de 1069 y 1076, cuando algunos documentos citan la existencia de su castillo cerca de Graus. Por aquel entonces, y al menos hasta 1069, sólo se llamaba Ligüerri. Es  a partir de 1646 cuando aparece el actual apelativo “de Cinca “mientras que las formas Ligüerre y Ligüerri van alternando hasta finales del Siglo XVIII.

Durante siglos fue propiedad de señorío. En 1380, el futuro Juan I de Aragón donó el núcleo a Rodrigo de Mur y, mucho más tarde, en 1610, el señor era Juan de Latrás.

La ermita de la Virgen del Pilar es un edificio del Siglo XVIII realizado en mampostería de piedra muy gruesa y basta procedente de las orillas del Río Cinca, que recibe el nombre popular de glera. En el exterior, destacan los tres sólidos contrafuertes existentes en un solo lateral, que evitan los empujes del terreno por el lado  contrario. Los otros elementos exteriores de cierta relevancia están en la fachada principal. La portada está formada por un arco de medio punto de grandes dóvelas, sobre el que se abre una hornacina que en su día alojó una imagen de la titular. Una espadaña, esos populares campanarios de una sola pared, con un único hueco para la campana remata este hastial. La ermita es de planta rectangular con testero recto. La cubierta es de falsa bóveda de cañón rebajado ,hecha con materiales blandos y deleznables a modo de un falso techo que recibe el nombre de bóveda encamonada. Encima está el tejado a dos aguas. Antiguamente, el pueblo celebraba misa el día 12 de octubre y Casa Sebastián se encargaba de repartir la caridad.

Paseando por su precioso casco urbano podemos contemplar: La Casa fuerte de Don Juan de Latrás. Su torreón  que ocupa un lateral de la casa, conserva sus cuatro plantas. En 1610 era la residencia de Juan de Latrás, señor del lugar.

Casa Ramón, muestra un aspecto mucho más renovado que el resto de las casas de Ligüerre, frente a ella se extiende la plaza del pueblo.

Casa Nau, cuya fachada está fuertemente remodelada, pese a ello han quedado algunos ventanales como testigos de su antigua apariencia.

Casa Linés, que cobija su entrada un pasadizo cubierto.

Casa Broto, abre su fachada principal a una de las dos calles transversales que unen las dos arterias principales de Ligüerre, pareciendo buscar una protección entre la iglesia y el palacio.

Casa Abadía, este nombre lo reciben en el Alto Aragón, las viviendas donde reside el párroco.

Casa Sebastián, este edificio sorprendió en los trabajos de rehabilitación. Al desmantelar su estructura de casa agrícola, alcobas, habitaciones etc., se vio que está se construyó como edificio noble, un edificio  importante de la época, posiblemente de mediados del Siglo XVI.

Casa Garcés, una gran casa situada a las afueras del caserío apiñado. Su puerta de entrada lleva incisa  en piedra una cartela con el año 1831. Según esta fecha Casa Garcés era una de la treintena que Pascual Madoz contabilizó en su diccionario Geográfico Estadístico Histórico (1845 -1850) .

Se sitúa próxima, aunque ligeramente separada, del conjunto cerrado de casas que componen el núcleo.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es de planta de cruz latina, con cabecera recta orientada al sureste y una capilla a cada lado además de los brazos del crucero. Está realizada en mampostería. La puerta de acceso se sitúa a los pies del edificio. En la reciente restauración se ha abierto otro acceso en la capilla lateral sur. En el interior, consta de una única nave, cubierta por bóveda de cañón, al igual que la cabecera y los brazos del crucero. El crucero está cubierto por bóveda de arista. Las capillas laterales se hallan frente a frente a continuación del crucero, con embocaduras en arco de medio punto, planta rectangular y cubiertas con bóvedas de medio cañón con lunetos.

Hay una última capilla a los pies, en el lado sur, de planta semicircular precedida por un pequeño tramo recto cubierto con lunetos, utilizada originalmente como baptisterio. Se cubre con bóveda de cuarto de esfera con lunetos, sobre entablamento moldurado sostenido por pilastras acanaladas adosadas. Todo el interior de la iglesia está decorado con pintura de carácter popular, de ejecución muy posterior a la realización de la iglesia, con motivos religiosos (pasión de Cristo), rocallas, cortinajes, aves, jarrones, etc. La más interesante es la pintura de la bóveda del crucero, con símbolos de dignidades eclesiásticas enmarcados por rocallas.

Tiene coro alto a los pies, de madera, y sacristía abierta a la cabecera (con un nuevo acceso realizado en el brazo sur del crucero en la restauración), de planta rectangular y cubierta con bóveda de medio cañón. La torre se sitúa sobre el brazo sur del crucero. Al exterior presenta dos cuerpos, separados por una imposta; el cuerpo de campanas tiene vanos de medio punto, con el dovelaje trasdosado por moldura saliente; remata en chapitel cuadrado protegido por un pretil con bolas en las esquinas. Al interior tiene dos pisos, uno abovedado y el de campanas, cubierto por una pequeña cúpula.

Después de disfrutar de este precioso lugar continúo viaje hacia Mesón de Ligüerre

En el kilómetro 30,80, estoy de regreso en Mesón de Ligüerre, principio y final de la ruta de hoy.

Las fotografías aparecen por orden de ruta.

Serafín Martín.

Fuentes propias y:

http://www.sipca.es/ce

https://es.wikipedia.org/wiki/La_Fueva

https://www.descubrehuesca.com/huesca/el-valle-de-la-fueva/

http://www.lafueva.com/el-valle/