Ruta 168 por Asturias.- Luarca, Las Bouzas. Cleois, La Barrera, Barcia, Playa de Portizuelo, El Regatín, Leiján, Las Reguerinas. Luarca.Caroyas

 

 

Ruta 168 por Asturias.- Luarca, Las Bouzas. Cleois, La Barrera, Barcia, Playa de Portizuelo, El Regatín, Leiján, Las Reguerinas. Luarca.Caroyas

 

El Concejo de Valdés, situado en el occidente asturiano, con una extensión de 375 km2, se sitúa entre los más extensos del Principado de Asturias. Geográficamente presenta dos modelos diferenciados: la Marina, integrada por las 6 parroquias de la zona costera, y las 8 parroquias restantes del Interior. El relieve, accidentado, sobre todo en la zona interior cuenta con amplios valles a orillas del río Esva. Su clima templado-húmedo presenta temperaturas medias que en ningún caso alcanzan los 20º C y una humedad entre 1.000 y 1.300 mmm por m2 anuales. Estas características determinaros desde antiguo un sistema agropecuario, a la vez que orientaron la distribución y desarrollo de la población.

Las primeras noticias sobre el poblamiento del territorio de Valdés son de hace más de 300.000 años, fecha en la que se datan los primeros restos materiales pertenecientes a un grupo de cazadores-recolectores preachelenses localizados en torno al cabo de Busto. En continuidad con estos iniciales grupos poblacionales encontramos las necrópolis tumulares de La Granda, S. Pelayo, La Ronda, Piedrafita o Villuir, y las abundantes muestras de cultura castreña del Cerco de los Moros en Paredes, o El Castiecho de Otur, por citar solo algunas.

La lápida funeraria de Ovienes o la dedicada a Júpiter de Rellón de Merás, con los restos de la industria romana de extracción del oro en toda la cuenca del río Esva, confirman un continuo en el proceso histórico de este territorio conocido como Concejo de Valdés, singularizado definitivamente con la concesión en 1270 de la Carta fundacional de la Puebla de Valdés por fuero de Alfonso X el Sabio. Luarca, se configura desde ese momento en el núcleo poblacional llamado a centralizar la vida económica, política y administrativa del municipio valdesano.

En torno a las prerrogativas forales concedidas -derecho de explotación maderera, exenciones fiscales a la pesca y a la circulación de bienes, etc., a las que se añade en 1338 la concesión a la importación y comercialización de la sal- se desarrolló una intensa actividad artesana y mercantil que se reflejará, en el plano urbanístico, por el desarrollo del caserío en torno al puerto, verdadero centro neurálgico del desarrollo histórico del concejo, y en el socio-económico por la ordenación de todas las actividades relacionadas con el sector pesquero con la constitución en 1486 de la Ordenanzas del Nobilísimo Gremio de Mareantes.

Con una dilatada fachada costera, la explotación de los bienes del mar constituye en la Edad Media una de las principales fuentes de recursos del territorio valdesano. La pesca no sólo proporcionó uno de los artículos básicos de su dieta alimenticia sino que, además, facilitó la existencia de una producción excedentaria para el abastecimiento del mercado de la puebla y para la exportación a los mercados regionales, e incluso nacionales, canalizándose esa comercialización exterior, en su mayor parte, hacia las tierras castellano-leonesas.

El 21 de junio de 2017 llevo en Luarca un total de 13.471 kilómetros.

 

Dejo el coche en el Barrio de Monserrat de Luarca. Después de varios intentos, en los que el camino no me lleva a ninguna parte, por fin en el kilómetro 1 llego al mirador.

 

En el kilómetro 2,23, paro a contemplar Villa Rosario, y Villa Argentina.

 

En el kilómetro 4,56, llego al cementerio de Luarca y la Capilla de la Virgen Blanca, junto a la ermita se encuentra el faro.

 

Primero visito el cementerio de Luarca, donde reposan los restos de Don Severo Ocho de Albornoz y su Esposa Carmen, es mi pequeño homenaje a nuestro ignorado científico e investigador y segundo premio Nobel de medicina en 1959, (El primero lo fue el aragonés Don Santiago Ramón y Cajal) por sus hallazgos sobre el mecanismo de la síntesis biológica del ácido ribonucleico (ARN) y del ácido desoxirribonucleico (ADN), claves en el desarrollo posterior de la ciencia genética. Nacido en Luarca el 24 de septiembre de 1905, y fallecido en Madrid en 1993 a los 88 años de edad, aquí yace junto a su mujer Carmen García Cobián, a la que tanto amó durante su vida. La última morada de Severo Ochoa cuya tumba destaca por su humildad frente a otros panteones del cementerio, acoge también en su parte baja una escultura homenaje al gran científico luarqués.

El cementerio está considerado de los más bellos de España. En la tumba hay un epitafio precioso que dice:

Aquí yacen

Carmen y Severo Ochoa.

Unidos toda una vida por el amor.

Ahora eternamente vinculados por la muerte.

Como digo anteriormente este cementerio es uno de los más hermosos y fotografiados de España por su singular ubicación en el promontorio de La Atalaya, desde donde se divisan espectaculares panorámicas de las playas y la rasa costera frente a la mar cantábrica, inolvidables para todo aquel que visita la Villa Blanca.

El cementerio construido en este lugar de la Portilla a principios de siglo XIX, une a su encanto paisajístico la presencia de varios panteones de estilo modernista y cubista, muestra de la bella factura del arte funerario desarrollado en Asturias a principios del siglo XX, donde están enterrados algunos ilustres personajes de la villa. La fecha de enterramiento más antiguo data de 1849.

Saliendo del cementerio me dirijo al promontorio de la Atalaya, que hiere al norte a la mar cantábrica en la Punta Focicón, se encuentra el histórico y bello conjunto formado por el Faro de Luarca y la Capilla de la Virgen Blanca.

La Capilla de la Virgen Blanca, es un templo gremial de las gentes del mar, ya existen referencias de la primitiva Ermita de la Atalaya en el siglo XIV. Ampliada y mejorada a principios del siglo XVII, debe su estructura actual a las reformas realizadas en el XVIII. Sirvió de faro de navegantes hasta 1850 con una luz pagada por los marineros que se encendía en el campanario. Antaño partía desde la ermita la procesión que bendecía las olas los días de tormenta, en la que los luarqueses cantando la salve Stella Maris seguían con teas encendidas al sacerdote que portaba la imagen de la Virgen, dando la vuelta al campo del Calvario hasta hincarse de rodillas a rezar frente a la mar por la salvación de los marineros que se hallaban faenando lejos del puerto.

Junto a la ermita se encuentra el faro de Luarca, inaugurado en 1862, se ubica en el lugar donde aún se conservan restos de la muralla de vigía del fuerte que sirvió de baluarte defensivo de la villa ante los ataques corsarios ingleses y franceses entre los siglos XVI y XVIII. Consta de vivienda con cubierta de pizarra y torre de sección cuadrada rematada en la linterna, a la que se accede en el interior por una escalera de caracol fabricada en fundición de hierro. Cuentan las historias que ya en el siglo X se reunían en este promontorio los hombres del gremio de Mareantes para encender fuegos que orientaran a las embarcaciones por la costa.

 

Vuelvo por el barrio de las casonas de Indianos, dirigiéndome a la ermita de San Juan, aquí llevo 6 kilómetros. La están limpiando y mi sorpresa es, que el que parece el jardinero o fontanero es sobrino nieto del Premio Nobel de medicina, Severo Ochoa. Este señor es hijo de la hermana mayor de Severo. Se llama Joaquín Morilla.

 

En el kilómetro 7,51 llego a Las Bouzas.

 

En el kilómetro 7,87, llego al Barrio de Barbial.

 

En el kilómetro, 8,20, cruzo la carretera VA-1

 

En el kilómetro 10,29, entrando en Barcia, dejo la nacional por la izquierda. La Parroquia Rural de Barcia y Leiján, que está constituida por los núcleos del mismo nombre, se halla situada en una extensa rasa costera, a unos tres kilómetros de distancia de Luarca, la capital del concejo de Valdés, en dirección Oviedo. Esta circunstancia, unida a las buenas comunicaciones terrestres existentes con la zona central y occidental de la región, pues por su término geográfico discurre el trazado de la carretera N-634 y la autovía A-8, del Cantábrico, respectivamente, coadyuvan a que Barcia sea un lugar atractivo para vivir, ya que en los últimos años gente procedente de otras localidades han adquirido parcelas para construir una casa con el fin de fijar su residencia en el pueblo de forma definitiva, o bien como segunda vivienda, haciendo que el censo de población se mantenga, más o menos, estable en los últimos años.

 

En el kilómetro 10,60, llego a Caleois y seguidamente por la derecha a La Cruz.

 

En el kilómetro 10,78, llego a la Barrera.

 

En el kilómetro 10,95, Iglesia de San Sebastián de Barcia. En Barcia existió un Hospital de Peregrinos, debido a que un tramo del camino de Santiago de la costa atraviesa el pueblo en sentido Este – Oeste. Como consecuencia de este hecho, se cree que el barrio del pueblo denominado en la actualidad Hospital, al Noroeste de la iglesia parroquial de San Sebastián, toma su nombre del lugar en el que se asentaba. Además, en el barrio de La Soledad, se encontraba una casa conventual conocida como La Reverenda, la cual fue cerrada probablemente con la desamortización de los bienes de las órdenes religiosas durante la regencia de Mª Cristina de Borbón.

Barcia es una parroquia del concejo asturiano de Valdés, en España. Asimismo, una de las poblaciones que forman parte de dicha parroquia recibe el mismo nombre. Destacan el cementerio de los moros de Barcia. El paisaje es típico del occidente asturiano, muy verde con amplias praderas y bosques, así como los acantilados que dan al mar Cantábrico.

La economía local se basa a la agricultura y la ganadería, así como al sector servicios (hostelería, sierras de madera) y donde se encuentra el mayor polígono industrial del Concejo de Valdés. Es conocido por albergar el único cementerio musulmán del norte de España, el cementerio Moro de Barcia, construido durante la Guerra Civil Española

En el kilómetro 11,60, paso por el desvío a la Playa de Portizuelo.

 

En el kilómetro 11,92, llego al Regatín.

 

En el kilómetro 12,19, el camino no tiene salida, por lo que me veo obligado a retroceder.

 

En el kilómetro 13,16 llego a Leiján.

 

En el kilómetro 13,54, las Reguerinas, aquí tomo de nuevo un camino que parece que sigue la senda costera, en un lado del camino paro a contemplar su bonito lavadero, hoy un poco abandonado, y aprovecho para comer. Una vez satisfecho mis necesidades alimenticias, prosigo ruta, pero una vez más en el kilómetro 13,96 se termina el camino otra vez. Decido ir a lo seguro por lo que me dirijo a la carretera nacional, (que no me gusta nada), saliendo a ella por el camino que viene de la Rampla.

 

En el kilómetro 16,98 Caroyas. Desde aquí contemplo la Playa de La Cueva o de la Arena, desde la misma carretera la fotografío y ante la peligrosidad de la carretera nacional (Carece de arcén) decido no seguir a Cabo Bustos, que era mi objetivo final. Por lo tanto inicio el regreso.

 

En el kilómetro 20,22, continúo por el Camino de Santiago.

 

En el kilómetro 20,50, la alegría me dura poco y de nuevo me veo obligado a seguir por la carretera nacional

 

En el kilómetro 20,83, entro de nuevo en Rampla. Aquí tomo una pista asfaltada que desciende hacia la playa de Portizuelo.

 

En el kilómetro 23,24 llego a su playa. Playa de Portizuelo. De cantos rodados y pedregosos, se halla enclavada en un lugar de gran belleza que forma parte del Paisaje Protegido de la Costa Occidental asturiana. Bien señalizados sus accesos, se puede llegar a ella en coche o a pie. Es conocida por ser uno de los lugares preferidos del premio Nobel Severo Ochoa en su juventud.

 

En el kilómetro 27,28, estoy de regreso en el Barrio de Monserrat de Luarca, principio y final de la etapa de hoy.

 

 

Las fotografías aparecen por orden de ruta.

 

Serafín Martín.

 

Fuentes propias y:  

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Barcia