MIS RUTAS EN BICI |SERAFIN MARTIN24/02/2021 |   martingraciaserafin@gmail.com

Ruta 198 por Asturias.- De Tapia de Casariego a la desembocadura de la Ria del Eo.

 

Ruta 198 por Asturias.- De Tapia de Casariego a la desembocadura de la Ria del Eo.

El 16 de septiembre de 2020,llevo 3903 kilómetros.
Una vez más salgo de Tapia, por la Avenida de Galicia contemplando la hermosa playa de Anguileiro o los Campos, que me lleva hasta conectar con la carretera N-634, por las ruinas de lo que fueron escuelas públicas ,y que todavía en el frontispicio de su fachada todavía se puede leer, que fueron construidas gracias a la donación de Don. Ramiro Rodriguez, prosigo en dirección a Ribadeo. Llego a Serantes, donde paro a visitar la capilla de San Pelayo de Serantes.
Serantes es una parroquia perteneciente al concejo de Tapia de Casariego ( y con anterioridad a 1863 al de Castropol).
La parroquia de Serantes ocupa el extremo noroccidental del municipio de Tapia de Casariego, limitando al Norte con el Mar Cantábrico, al Oeste con la parroquia de Barres (Castropol), al Sur con las de Tol y El Monte y al Este con la de la capital municipal. Cuenta con 624 habitantes censados (2016), que probablemente llegan a duplicarse en época estival.
La Capilla de San Pelayo de Serantes es la antigua Capilla del cementerio, trasladado no hace muchos años a las proximidades de la Iglesia. Es una construcción de aspecto moderno, de estilo neogótico, aunque parece que sus orígenes se remontan con anterioridad a ese siglo. La Capilla está libre de anexos, en el denominado Campo de San Pelayo. Está edificada con los materiales propios de la arquitectura local: mampostería irregular de pizarra para las fachadas que se observa en la parte baja de los muros, estando el resto enlucido y blanqueado. Como es habitual en la arquitectura tapiega, la cubierta exterior es de pizarra, dispuesta a doble agua, y teja árabe en la cumbrera. La planta es muy sencilla, más propia de la arquitectura popular: nave única, sin separación entre el espacio de fieles y el altar mayor, que se diferencia del resto por el suelo ligeramente elevado. El muro testero es recto. Los laterales (Norte y Sur) no se prolongan hacia delante de la fachada principal para formar porche o antojana, poco frecuente en las construcciones religiosas del concejo.Al exterior, la Ermita se muestra como una construcción hermética, que recibe la iluminación por dos vanos, abiertos en las fachadas laterales, rematados por unos arcos apuntados. Al interior de la ermita se accede por una única portada, abierta en la fachada principal. Como los vanos, también es de perfil apuntado. Toda la cubierta interior es de armadura de madera, dispuesta a doble agua. Está compuesta por una viga cumbrera y varias viguetas. La pavimentación interior es moderna, base de lajas de pizarra en torno al altar mayor, y de baldosa en el resto. Todos los acabados interiores están cargados y blanqueados. Finalmente, la Capilla remata en una simple espadaña, con un solo hueco en forma de arco apuntado, para acoger una única campana, y sobre ella una cruz. La Capilla es un ejemplo del auge constructivo de la segunda mitad del siglo XIX, cuando se reformaron y levantaron la mayor parte de las construcciones religiosas del concejo.Desde aquí y después de una cuestecica giro a la derecha en dirección a las antiguas escuelas de serantes, actualmente abandonadas, y situadas junto a la carretera N-634. Continuando por ella en dirección Ribadeo. Paso por la rotonda de la gasolinera de CEPSA CARREFOUR, a continuación llego a la rotonda que distribuye el tráfico hacia la Autovia a Ribadeo o Santander y la CN -634 a Figueras o Vegadeo y Lugo.
En esta rotonda yo me olvido de ella y sigo por la derecha ,por lo que queda de un tramo de la antigua carretera nacional y que discurre paralela a la autovia. Esta sin embargo enseguida se estrecha y queda en un camino asfaltado. Pasando por Casas Novas , Rubieira donde comienza la carretera TC3, que me lleva directo al parquing de la playa, donde continúo por mi izquierda hasta conectar con la carretera CP2.
y que me lleva hasta la playa.
En el kilómetro 8,60, llego al Monumento natural Playa de Penaronda.
La playa de Penarronda está situada entre los concejos de Castropol y Tapia de Casariego, al lado del pueblo Santa Gadea, en la localidad de Barres. Forma parte de la Costa Occidental de Asturias y presenta protección medioambiental por estar catalogada como Monumento natural, ZEPA y LIC.
Se trata de una playa de 600 metros de longitud, enclavada entre dos acantilados (La Robaleira y la Punta del Corno) y en la cual desemboca el arroyo de Penarronda o río Dola que la divide en dos. La anchura media es de 315 metros. Su entorno es rural y la peligrosidad es media. Los fines de semana tiene afluencia masiva. El acceso, también para los vehículos, es fácil, menos de 500 metros de la playa. La actividad óptima es el surf por lo que está clasificada como «Categoría 2».
Es la playa más extensa del concejo y la más visitada, ya que está perfectamente indicado su acceso desde la N-634. En el centro del arenal está la llamada y bien conocida «Pedra Castelo». Es la única zona de las costas asturianas donde sobrevive el «Malcomia littorae» o alhelí de mar, además de ser una zona de nidificación del ostrero euroasiático.1
La superficie protegida asciende a 34 ha, y su riqueza proviene de las dunas que forman gran parte del espacio protegido y que son difíciles de encontrar en el norte, lo que da una riqueza de vegetación y fauna característica de este hábitat.
Fue declarada monumento natural el 3 de octubre de 2002.

Terminada mi visita continúo por la CP2 ,en dirección a la Playa de Arnao

En el kilómetro 10,45, paro a visitar el bonito Jardín de los apartamentos El Cristo

En el kilómetro 12,39, paso por el Campo de Internamiento de Arnao.
Campo de larga duración. Levantado en la playa de Arnao. Inicialmente formaba parte de un complejo concentracionario con el campo de Ortiguera y Canero al que iban los evadidos del bando republicano y con Grado en el que se realizaban los interrogatorios. Arnao tuvo dos etapas, una para prisioneros de guerra y una segunda para familiares y supuestos colaboradores de la guerrilla antifranquista. Operó desde, al menos, agosto de 1937 hasta febrero de 1943 pasaron por este campo miles de prisioneros, en especial mujeres y niños. En la actualidad sus terrenos están ocupados por el club de tiro deportivo.

En el kilómetro 12,39 llego a la Playa de Arnao.
En la desembocadura de la Ria del Eo, situada en una hondonada,y protegida de los vientos y los ataques del Cantábrico. El acceso se efectuaba por un pequeño caminoen la ladera ,y unas escaleras de hormigón. Actualmente sus alrededores han sido remodelados de forma integralaportando una serie de mejoras muy notables para el disfrute de esta playa.

En el kilómetro 13,46, llego a los restos del Fuerte de Arroxo.
Aquí se sitúan los restos de una aqrquitectura militar a la que se atribuyen funciones defensivas desde la época romana.Parte de sus piezas de artillería terminaron en el mar, encontrándose algunas balas y cañones que hioy sobre carros se muestran al público en el puerto de Figueras.
Cruzaban fuego con el fuerte de San Damián en la orilla gallega, para la defensa de la ría de los posibles invasores.
Hoy en días derruido y en su lugar un pequeño faro que hace de guía para las embarcaciones de la zona y tráfico marítimo de la ría.


En el kilómetro 14,45 mirador del Puente de Los Santos. Tiene 600 metros de longitud, y comunica Asturias y Galicia.
La Ría del Eo es uno de los estuarios más importantes del norte de España. En los mapas y en las fotografías aéreas o de satélite destaca como una profunda brecha en la que el mar se adentra separando Asturias (donde se la conoce como “Ría del Eo”) de Galicia (llamada allí “Ría de Ribadeo”) . Una separación sólo física, pues la vida de los ribereños gallegos y asturianos a ambos lados de la ría y sus vínculos a la misma es muy similar. La construcción del Puente de Los Santos facilitó la comunicación entre ambas riberas, que antes se conseguía cruzando la ría en embarcaciones o rodeándola por la vieja carretera que cruzaba la orilla entre Vegadeo y Porto. Para estas gentes, la ría y sus ciclos mareales diarios, mensuales y estacionales están siempre presentes. Muchos de ellos están atentos a las mareas para pescar, recoger cebo o marisco, navegar, etc.
Este tajo entre ambas regiones mide algo más de 16 km. Desde su desembocadura al mar hasta Vegadeo la longitud es cercana a los 10 km, en dirección norte sur, con anchuras medias de 800 m, que en algunas zonas se aproximan al kilómetro. Aguas arriba de Vegadeo y Porto, la orientación del valle gira al suroeste hasta el puente del Fornacho, donde el extremo de la cola del estuario se continúa con el río Eo (entre Abres y Ría de Abres). Este segundo tramo del estuario es algo más sinuoso, y su canal mide algo más de 6 km, con anchuras variables en función de la zona y la marea (de 40 a 600 m). La superficie total del estuario es de unos 14 km2.
Buena parte de la parte externa de la ría está encajonada entre acantilados rocosos no muy altos. En su litoral aparecen algunas playas de cantos y gravas y notables ensenadas laterales de arena y fango, destacando las de La Linera, El Tarrón y Reme/Muro das Lamas. Aguas arriba de Vegadeo, en el canal superior del estuario, el paisaje es diferente. La costa ya no es acantilada, con laderas ocupadas por monótonas
plantaciones de eucaliptos y extensas marismas de juncales y carrizos en torno al cauce del estuario.n estuarios como el del Eo, las aguas fluviales se mezclan con las marinas, que se adentran con las subidas de marea. Esto trae consigo una multiplicidad de ambientes muy interesante, creándose distintas franjas de terrenos y vegetación en función de la mayor o menor salobridad del suelo, que además puede variar a lo largo del año en función de las mareas vivas y muertas. La confluencia de ambos caudales, el fluvial y el mareal, supone un importante aporte de sedimentos y materia orgánica, que precipitan y crean un biotopo muy rico en nutrientes para los seres vivos.
Pero, aunque rico en alimento, la vida aquí es difícil. Las plantas han de hacer frente a cambios bruscos de salinidad y de inundación a lo largo del día, alternando con horas de exposición al aire, al sol y al viento; resistir esas fluctuantes y drásticas condiciones exige importantes adaptaciones fisiológicas, que sólo un limitado número de especies ha logrado. Tampoco para la fauna es un medio fácil. Las continuas fluctuaciones de las condiciones entre las mareas, con cambios incesantes de salinidad en las aguas, sumersión y exposición a la intemperie, con lluvias o desecación, fríos y calores, etc. también exigen a la fauna una alta adaptabilidad y tolerancia fisiológica a esos cambios. No son muchas las especies que consiguen vivir aquí, pero aquellas que lo logran lo hacen con un gran número de individuos. En cualquier caso, para la mayoría de los animales las rasas fangosas expuestas en las bajamares no son precisamente ambientes cómodos. Por un lado la propia naturaleza pegadiza, disgregable e inestable del limo dificulta la movilidad por el mismo o la fijación de aquellas especies incrustantes o que se fijan por algún extremo de su cuerpo. Escasean rocas o refugios en los que protegerse de la exposición al aire y los depredadores (principalmente aves limícolas) durante las bajamares. A regresar las aguas de la pleamar se regularizan las condiciones físicas, pero también penetran cientos de peces marinos para alimentarse. Para sobrevivir aquí la mejor solución es enterrarse: el fango oculta al invertebrado de sus depredadores y lo protege de la desecación o de corrientes y oleajes. Gusanos y moluscos filtradores (berberechos, almejas, navajas…) se llegan a contar por centenares en pocos metros cuadrados, y son activamente buscados por las aves.
La Ría del Eo es un importante lugar de descanso y reposición de combustible para las aves que vienen desde el norte de Europa rumbo a África. En otoño muchas permanecen unos días descansando y alimentándose antes de proseguir viaje. Esos gusanos y pequeños moluscos que capturan picoteando el fango son transformados en grasa, cuya metabolización proporciona la energía que permite al ave seguir volando miles de kilómetros rumbo al sur. Algunos millares de ejemplares de distintas especies encuentran el invierno en el estuario y ría del Eo lo suficientemente benigno y rico en alimentos como para detener aquí su viaje y pasar dicha estación en sus marismas, pedreros y ensenadas. Son las conocidas como aves invernantes, que suelen permanecer hasta finales del invierno o inicios de la primavera, cuando regresan a sus territorios de cría en las tundras y taigas del norte de Europa. Por entonces también hacen escala en la ría algunas de las aves que invernaron más al sur, si bien en esta ocasión la escala es breve, pues hay prisa por llegar a apoderarse de un territorio y desarrollar el cortejo nupcial. La importancia de este estuario desde el punto de vista ornitológico ha motivado su inscripción como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA); Asimismo es reconocida como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), lo que trae consigo su inclusión en la futura Red Europea de Espacios Protegidos (NATURA 2000) y también ha sido incluida en la Lista de Humedales de Importancia Internacional (Convenio Ramsar 1971). Desde 1988 es Refugio de Caza, y el Principado de Asturias contempla su declaración como Reserva Natural Parcial. El 18 de septiembre de 2007 la UNESCO incluyó a la ría del Eo en su lista de Reservas de la Biosfera, junto con los Oscos y las Tierras de Burón.

Desde el mirador me dirijo a Figueras. de alli pase por Barres, donde por la CN-634 ,me dirijí en dirección a Tapìa de Casariego.

En el kilómetro 21,77, llego al cementerio de Serantes.

En el kilómetro 25,42, estoy de regreso en Tapia.

Las fotografías aparecen por orden de ruta.

Serafín Martín.
Fuentes propia y:

La Ría del Eo. Por José Mª Fernández Díaz-Formentí

https://es.wikipedia.org/wiki/Playa_de_Penarronda