MIS RUTAS EN BICI |SERAFIN MARTIN03/02/2024  martingraciaserafin@gmail.com

Ruta 1125.-Del Frasno a Tobed

Ruta 1125. El Frasno, Inogés, Santa Cruz de Grío, despoblado de  Aldehuela de Santa Cruz, Tobed.

El 29 de octubre  de 2023 llevo en el Frasno un total de 11.474 kilómetros.

 

Salgo de el Frasno la carretera A-1505

 

En el kilómetro 6,80 llego a Inogés .

 

Inogés asienta su caserío a  730 metros de altitud  en la Sierra de Vicor ,su población es de 36 habitantes. Sus construcciones están orientadas al Rio Grio formando un imponente balcón, el cual se puede contemplar antes de su llegada desde la carretera o también paseando por sus ricos y preciosos montes. El clima de Inogés es mediterráneo pero no hay que olvidar su altura y ubicación, un lugar donde las frescas brisas que corren por la Sierra de Vicort acariciando su espesa vegetación hacen de los meses veraniegos un lugar idílico, donde combatir la calor no es necesario planificar. Durante los veranos sus 36 habitantes se multiplican por tres dando vida a sus calles, plazas y parques, con un sonido que para sus gentes es un regalo y no viene a ser otra cosa que el simple ruido de los niños corriendo y jugando por su núcleo. Su motor económico está basado en la agricultura, principalmente en el cultivo de cerezas, almendras, olivas y la vid. Los inviernos son fríos y húmedos, pero con un encanto que hace de este enclave un lugar especialmente bello y de destacar sobre otros de similares características, los hielos y nieves adheridos a los tejados y a su vegetación en conjunto con el olor a olivo, almendro y cepas, que emana de las chimeneas que sirven para climatizar las casas le otorgan un encanto casi mágico. 

El Santo Padre Lucio III en el año 1182 ya hacía referencia a Finogés, Fenogas en 1279 y Finolles o Finogés en 1411 entre otros más, en el año 1713 se Castellanizo su nombre quitando la efe ,dando el nombre actual a Inogés, perteneció a la Sesma del Rio Miedes formando parte de la comunidad de Aldeas de Calatayud en su distrito Medieval hasta su disolución en el año1833.La iglesia parroquial de San Miguel Arcángel data del siglo XVI, en su interior se encuentran un Cristo de estilo Gótico entallado en madera que data del siglo XV y un lienzo que representa a Santa Brígida en el retablo titular de Escuela Aragonesa del siglo XVII. La Ermita de la Virgen de Jerusalén cuenta con un retablo mayor en madera de estilo Escurialense Popular que data de finales del siglo XVI.

Sus fiestas grandes se dan cita la primera semana de Agosto acogiendo gran afluencia de público que se desplaza desde Zaragoza, Calatayud y pueblos cercanos para disfrutar de los actos, que sus asociaciones vecinales con tanto trabajo planifican y elaboran. Siendo fieles a la tradición de Santa Brígida, el día 1 de febrero donde los más valientes acuden a comer junto a sus vecinos, amigos, familiares y allegados de otras áreas rurales a la base aérea del acuartelamiento militar EVA1 soportando el frío que azota esta elevada zona.

El día 29 de septiembre se celebra San Miguel, y el 29 de Enero celebran Santa Águeda donde los vecinos tienen arraigada la costumbre de reunirse junto a las brasas que preparan sus vecinos en la plaza de España y asar carnes para todo el pueblo.

 

Una vez disfrutado de este bonito pueblo continúo ruta por la A-1505.

 

En el kilómetro 10,23 entro en la Comarca de Valdejalón.

 

En el kilómetro 12,16 llego a Santa Cruz de Grío.

Es uno de los pueblos serranos de Valdejalón. Su urbanismo medieval se adapta a la perfección al terreno montuoso y quebrado, con calles estrechas y zaguanes en plano inclinado hacia los pequeños corrales y cuadras, con varias entradas a diferentes viviendas, siempre pequeñas e irregulares. Es precisamente ese urbanismo de raíz mudéjar el que caracteriza su principal valor. Recorrer sus calles sin prisa es uno de sus principales atractivos, sin descontar el entorno montañoso en el que numerosos senderos permiten conocer sus valores naturales.

 

Esta Villa sitúa su caserío Situada a 712 metros de altitud, al pie de la  Sierra de Vicor en el Sistema Ibérico en el valle del río Grío  Su población en 1900, era 915 habitantes; en 1950, tenía 843 habitantes y en 1999, de 254 habitantes; 108 habitantes actualmente.

Santa Cruz de Grío posee buenas tierras de cultivo, en las que se cosechan excelentes fresas. Este producto alcanzó gran preponderancia hace unos lustros y se exportaba en grandes cantidades, curiosamente, embaladas en cajas con el nombre de Aranjuez. (Alfonso Zapater Gil)  Hasta 1785 se denominó Santa Cruz, y luego, desde 1834 a 1897, Santa Cruz de Tobed; finalmente, a partir de 1900, Santa Cruz de Grío. Perteneció al Santo Sepulcro de Calatayud y fue, por tanto, señorío de abadengo; sobrecullida, vereda y corregimiento bilbilitanos, sucesivamente, antes de formar su propio Ayuntamiento, en 1834, junto con el lugar de Aldehuela de Santa Cruz y los caseríos de La Solana y Peñacorba.  Su  iglesia parroquial de San Blas fue construido en 1912 y sigue los dictados del estilo barroco. De la misma época son los retablos, en madera tallada. En la sacristía se guarda un interesante busto de San Blas, en madera, que descansa en una peana de dos cuerpos en los que hay decoradas hornacinas con santos; es obra de la escuela aragonesa del siglo XVI. Todo hace suponer que existió una iglesia anterior, sobre la que se edificaría la actual. También se guarda en su interior lo más valioso del antiguo templo de la Aldehuela, dado su estado de ruina,; el busto de San Bartolomé; el retablo dedicado  a la misma advocación; y una campana fechada en el siglo XVIII. Existen además sendas ermitas dedicadas, respectivamente a las advocaciones de San Roque y Santa Bárbara.  El profesor Jose María Gimeno atesora una de las mayores colecciones de cerámica de toda España. Más de 16.000 piezas procedentes de los alfares de todo el país. Aunque su colección es privada, se puede visitar contactando con el propietario, siempre encantado de mostrarla. La colección se ubica en diferentes casas e inmuebles del propietario. Celebran las fiestas de verano por San Roque, a mediados del mes de agosto. Las patronales, en honor de San Blas, tienen la consideración de mayores y se desarrollan, por lo general, del 1 al 4 de febrero. El día 3, festividad del santo, los vecinos entonan la "Aurora de San Blas", a las seis de la mañana.

Una vez disfrutado de este bonito lugar continúo ruta en dirección a Tobed.

En el kilómetro 14,10  abandono la carretera para por una pista a mi derecha  ir al despoblado de Aldehuela de Grío.

 

En el kilómetro 16 llego por pista de tierra al despoblado de Aldehuela de Santa Cruz o de Grío, donde me recibe el Peiron de San Bartolomé Apostol, patrón de La Aldehuela de Grío.

 

Actualmente barrio de Santa Cruz de Grío, es un pequeño pueblo prácticamente deshabitado a partir de 1960 y en avanzado estado de ruina . Por encima de ella se extiende la Sierra de Vicor, en su ladera norte que conserva un magnífico bosque de carrascas combinado con pinares de repoblación en alguna zona. La pista que nos acerca al lugar continúa ascendiendo hasta, una vez cambiada la comarca por la vecina Calatayud, alcanzar el valle del Perejiles junto a la localidad de Belmonte de Gracián.

El pueblo se resguarda en una ladera, junto al barranco que lo abastecía del agua necesaria para el el riego de las pocas huertas del lugar, con las eras en la parte alta y la lumbrera de unas de las casas cercanas destacando junto a ellas.  Aún existe alguna calle empedrada con cascotes y restos del tendido eléctrico. Apenas alguna familia conserva su casa a la que continúan acercándose en fechas señaladas, sus calles son testigo mudo del avanzado estado de ruina, testigo mudo de las duras condiciones de vida pasadas: ausencia de carretera, agua corriente y apenas electrificación. Un breve recorrido entre los restos de sus edificios de adobe y tapial que resisten resignados al abandono, nos traslada a un tiempo en el que la escuela rebosaba de vida, el salón social ,vibraba al son de los músicos o tañían las campanas de la desaparecida torre de la iglesia.

La iglesia se levantó entre los siglos XIII y XIV, aunque sufrió reformas posteriores. Inicialmente debió de tener su entrada al sur protegida por un atrio que, al convertirse en capilla, obligó a abrir un nuevo acceso en el lado oeste, está realizada en mampostería y tapial, reforzada con ladrillo en las esquinas y en los arcos.

Los retablos y objeto de culto fueron trasladados a Santa Cruz de Grío, dado el estado de ruina del templo, por lo que dentro solo podemos observar características constructivas. Su techumbre de madera a dos aguas cubierta con yeso y apoyada en tres  arcos apuntados; la bóveda de crucería sencilla de su cabecera; y una pila bautismal de piedra.

Las calles seguían las curvas de nivel para unirse con la principal, que conducía hacia la fuente. Ésta se sitúa en la parte baja del pueblo  junto al barranco, fechada en el siglo XVI; es de piedra arenisca, y consta de una capilla con el arco rebajado y una losa en su parte alta que cierra la arqueta del depósito y permite la limpieza. Adosado tiene un abrevadero. La fuente aún mana agua fresca proveniente de la Sierra de Vicor a través de un único caño metálico.

 

En el kilómetro  18,25 estoy de nuevo en la carretera 1505 ,donde continúo hacia Tobed.

 

En el kilómetro 19,87 entro en la Comarca de Calatayud.

 

En el kilómetro 23 Tobeb donde me dirijo directamente a visitar Su Espacio Mudéjar.

Tobed , localidad Zaragozana perteneciente a la antigua Comunidad de Calatayud, se encuentra enclavada en un bello paraje rodeado de campos de cultivo al pie de la Sierra de Vicor (cordillera Ibérica), por donde discurre el valle del río Grío, afluente del Jalón.

La villa patrimonio real en el siglo XII, pasará a propiedad de la Orden del Santo Sepulcro, que va a marcar su historia hasta época moderna.

El antiguo palacio de la Encomienda de Tobed, donde se encuentra el Espacio Mudéjar Mahoma Calahorrí, un invitación a conocer el arte mudéjar aragonés, su contexto  de creación y su manifestación en Tobed, convertida en auténtica joya mudéjar.

El paso de los siglos nos ha arrebatado gran cantidad de interiores mudéjares, aunque en los conservados aún podemos observar la riqueza de sus muros decorados con agramilado, pinturas en rojo y negro sobre el blanco de los fondos, techumbres de madera decorada, arrimaderos de cerámica, solerías...

El mudéjar aragonés cuenta con una gran variedad de tipologías constructivas que, aunque han llegado a nosotros con diverso grado de integridad, le han hecho merecedor de integrar la nómina de bienes del Patrimonio Mundial.

En el arte mudéjar, la ornamentación protagoniza el espacio revistiendo la totalidad de los muros con formas que se repiten en composiciones carentes de límites, es la herencia recibida del arte andalusí, donde la decoración consigue desmaterializar la arquitectura.

Los motivos ornamentales del mudéjar aragonés beben directamente de los precedentes andalusíes presentes en el Palacio de la Aljafería, otorgándole una poderosa personalidad y un permanente carácter arcaizante. La versatilidad de los materiales utilizados en la construcción mudéjar permite el desarrollo de los grandes paños decorativos en el exterior de los muros; de ellos, el ladrillo aplantillado desarrollará en Aragón, más que en ningún otro foco mudéjar, sus enormes posibilidades expresivas.

La madera, al igual que ocurre con el ladrillo ,es un material auxiliar en la construcción, aunque es más conocida por su utilización en la fabricación de cubiertas de gran desarrollo formal y muebles de gran delicadeza. Las techumbres mudéjares, realizadas en madera, adquieren formas variadas, de distinto desarrollo formal e indudable belleza; alfarjes, laujeles, artesonados, techumbres a dos aguas, armaduras de par y nudillo, armaduras de limas moamares...En la fabricación de mobiliario, destacan la técnica de la laracea que ofrece ejemplares de gran belleza.

Mahoma Rami fue un maestro que adquirió renombre y prestigio bajo la protección de Benedicto XIII. Se convertiría en un extraordinario difusor del arte mudéjar por toda la Corona de Aragón durante el siglo XV, adaptando las técnicas del gótico occidental al sistema de trabajo y decoración andalusíes. Lo encontramos en La Seo de Zaragoza como maestro de obras, y pintor pero sobre todo en otros encargos relacionados con el Pontífice; yeserías de Tobed, Torralba de Ribota y Cervera de la Cañada, o los palacios de Illueca y de Daroca, que Benedicto XIII mandó construir para disfrute personal de su familia.

Los maestros de obra moros eran los maestros que trabajaban en la construcción. Constituyeron una importante competencia para la mano de obra cristiana, debido a la calidad, rapidez y apreciación de su trabajo. Son muchos los maestros de obras que han dejado su testimonio en construcciones y documentación de la época en Aragón. Destacan importantes familias de maestros cuyo trabajo y especialización van pasando de generación en generación. Mahoma Bellito, hijo de Jucef Bellito, maestro director de la Aljafería; Yuçaf de Huzmel, que trabaja en la catedral turolense, Abderramen y Alí,Çalema de Pina, Braymiel, Mafomal; las familias de los Rubio, Castellano, Fariza y Meçol en Calatayud en el siglo XV, o la familia de los Gali.

El arte mudéjar tiene en Aragón una de sus expresiones más depuradas y ricas de toda la Península. Alimentado por factores que lo distinguen de otros focos regionales, el arte mudéjar aragonés nace en el siglo XIII, encontrando en el XIV su momento de esplendor.

Etimológicamente, el término mudéjar procede del árabe mudayyan, que significa sometido. los que se quedaron, aludiendo así a los musulmanes sometidos en la reconquista que permanecerán en territorio cristiano,conservando su religión y un estatus jurídico propio. Los documentos de la época los denominan moros, moros de paz o sarracenos, no utilizándose el término mudéjar hasta siglos después. Estos musulmanes pasarán a llamarse moriscos desde que se decretó su conversión forzosa al Cristianismo en 1526.

La muerte del rey aragonés Alfonso I el Batallador originó una crisis política tras legar su reino a las Ordenes Militares en un testamento difícil de cumplir.

La Orden del santo Sepulcro de Jerusalén, renuncia a sus derechos hereditarios en un documento el 29 de agosto de 1141 a favor del Conde Ramón Berenguer IV.

Ramón Berenguer IV donó al Santo Sepulcro varios lugares, entre ellos a Sancho siervo del Santo Sepulcro de Calatayud los lugares de Codos, Modón, Landet, Capreras y Tovet en 1144.Que son los actuales ,Codos, Santa Cruz de Grío, La Aldehuela, Torralba y Tobed.

Todas las posesiones del Santo sepulcro de Calatayud se distribuían en encomiendas, que contribuían económicamente al patrimonio de la misma, y eran gobernadas por un comendador, quien debía prestar juramento al prior y a las constituciones de la Orden.

La estrecha relación que el  Santo Sepulcro de Calatayud mantiene con los principales protagonistas de la época influye en la producción artística de la Orden, que se verá inmersa en el desarrollo y consolidación del arte mudéjar de Aragón, y que edificará en su encomienda de Tobed una de las joyas que este arte ha dejado en tierras aragonesas.

El Palacio de la Encomienda de Tobed levantado en 17890, sirvió de residencia a un buen número de comendadores a lo largo de su historia ,y además fue lugar de destierro del Prior Don Miguel de Monterde a finales del siglo XVIII por ser amigo del defensor de los jesuitas. Junto al palacio se levantó la iglesia de San Pedro, sustituida en el siglo XVII por la actual fábrica. Además Tobed cuenta con la joya mudéjar del templo de Santa María, iniciado el 1 de abril de 1356.

Diversas circunstancias históricas vincularán a la Orden del Santo Sepulcro con la Monarquía, el Papa y el Arzobispado de Zaragoza. El monarca Pedro IV, el arzobispo zaragozano Don Lope Fernández de Luna y el Papa Benedicto XIII son los principales impulsores del arte mudéjar en Aragón, y promotores de las mejores obras que se conservan en este territorio. Los tres están presentes en Tobed y en su magnífica iglesia de Santa María, paradigma de iglesia fortaleza  mudéjar aragonés, que comenzó a construirse en 1356. Fue declarada Monumento histórico en 1931 y Patrimonio Mundial UNESCO desde el año 2001. Una joyica del arte mudéjar aragonés que hay que visitar.

Terminada la visita inicio el regreso a el Frasno.

En el kilómetro 42,86 estoy de regreso en el Frasno, principio y final de la ruta de hoy, y un total de 11.517 kilómetros.

 

Las fotografias aparecen por orden de ruta.

 

Serafín Martín.

 

Fuentes propias y:

 

https://elfrasno.org/pedanias/inoges/

 

https://www.calatayud.org/enciclopedia/scruz_grio.htm

 

https://www.fedivalca.org/santa-cruz-grio/

 

Comarca de Valdejalón: Textos de Aldehuela de Grio por Santiago Cabello.