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Ruta Quinto de Ebro, El Planerón, Codo, Belchite.

 

En memoria de mi abuelo materno Cirilo Gracia Marteles, primer falangista caído en combate en las trincheras del frente de Aragón, entre Quinto de Ebro, Roden y Mediana de Aragón.

 

El 8 de Noviembre de 2008 salgo de Quinto de Ebro  con 2256 kilómetros totales. La mañana es fría, muy húmeda y con niebla.

El valle del Ebro, junto con el sureste español (Almería y Murcia) y algunas zonas de Extremadura y ambas castillas acoge los principales reductos esteparios de toda Europa. Denominamos estepa a los paisajes amplios, de relieve llano o levemente ondulado, con escasa o nula vegetación arbórea y arbustiva de mediano o elevado porte. Dos son los factores principales que configuran un ambiente estepario. El clima, normalmente caracterizado por temperaturas extremas, escasas precipitaciones y un déficit hídrico, importante especialmente en la estación seca. Las actividades humanas, que a lo largo de los tiempos han incidido en el territorio (ganadería y agricultura extensivas, roturaciones…) La Reserva Ornitológica del Planerón es una de las escasas zonas esteparias protegidas en España. Con más de 600 ha, fue creada por SEO/BirdLife mediante la compra de terrenos de cultivo y baldíos. También colaboran La Comisión Europea, el Ayuntamiento de Belchite, La DGA y el ICONA (actual Dirección General de Conservación de la Naturaleza.)

Actualmente constituye un mosaico de ambos tipos de suelos con zonas de barrancos  salinos. Los ecosistemas esteparios constituyen un medio amenazado en casi toda Europa a causa de los cambios de uso del suelo, o las roturaciones indiscriminadas. Sus especiales características geológicas y su peculiar flora y fauna los convierten en espacios de un altísimo interés, donde sobreviven endemismos botánicos y especies animales con poblaciones muy reducidas a nivel europeo e incluso mundial, como la Avutarda.

Los datos de Quinto los omito ya que los expongo en la Ruta 13.

En el kilómetro 8´62 a la derecha  esta el indicador del sendero 03 a la Loma de Piedrafita. En el itinerario por esta loma la presión ganadera y la salinidad del suelo se unen a las limitaciones impuestas por el clima, para mostrar el paisaje estepario extremo de suelos desnudos y vegetación rala. Sólo al final cuando termina la llanura aparecen albardines y los arbustos ganan un poco de tamaño. Los suelos de la depresión del Ebro son muy ricos en sal, herencia de los lagos que ocupaban la zona hace cinco millones de años. En las zonas llanas, donde la lluvia no tiene salida, el agua se filtra en el subsuelo disolviendo la sal que sube a superficie por capilaridad (pasando de gota en gota) y acumulándose ahí cuando el agua se evapora. Se produce así una salinización del suelo donde sólo pueden vivir plantas especializadas como la Osagra, que expulsa la sal por el envés de las hojas, o la sosa, de pequeñas hojas carnosas. El camino va a pasar junto a un corral de ganado. Cuando las ovejas se mantienen mucho tiempo en el mismo lugar acaban produciendo cambios en el entorno que vienen dados por el pisoteo del suelo(la costra protectora de líquenes desaparece; en las pendientes la erosión se acelera al ser removido el suelo con las pezuñas y en las llanadas el terreno se endurece), el ramoneo(la vegetación está toda comida sobreviviendo sólo las plantas capaces de rebrotar una y otra vez) y los cambios en la composición química del suelo por aporte de heces (aumenta el nitrógeno, que es tóxico para muchas plantas). Hasta finales del siglo XIX, todas estas estepas tenían únicamente uso ganadero pastando decenas de miles de cabezas tanto de ganado estante, como trashumante con origen en el Pirineo. El Sisallo es la planta dominante alrededor de los co0rrales y balsas ya que es una especie nitrófila (amante del nitrógeno), por lo que aguanta bien los suelos con abundancia de materia orgánica, y rebrota con facilidad soportando con éxito el ramoneo. La relación entre el sisallar y los rebaños es de beneficio mutuo: la oveja gusta de sus frutos y ramas tiernas, que son muy nutritivos, y las plantas aseguran su continuidad con el aporte de materia orgánica que les asegura la visita del ganado.

 

En el kilómetro 12´71 paro  a la derecha de la carretera, aquí se encuentra el  mirador de la Reserva Natural del Planerón, este cuenta con paneles explicativos. Desde aquí en días claros se divisan de izquierda a derecha: Belchite, el olivar de Codo y Codo , los secanos de la Puebla de Albortón y la cantera de extracción de cal , el Moncayo y los montes de Valmadrid y La Lomaza,  los montes de los Paretones, La Pedriza y la planicie de el Planerón. Las Planas, La Sierra de Alcubierre, y el Cerro Arnero (donde se extrae alabastro.)

La apreciación de estos paisajes esteparios nació a principios del siglo XX de la mano de algunos naturalistas europeos y españoles. A lo largo del presente siglo muchos han sido los escritores, científicos y amantes de la naturaleza, que han salido en defensa de estos espacios que acaparan la gama cálida de la escala de colores: ocres, rojos, naranjas, marrones…Las aves de la estepa se distribuyen ocupando cada uno sus espacios preferidos: matorral rastrero, pequeños montículos que sirven de oteadero, campos de cultivo, vegetación típica de los barrancos salinos…casi todas ellas poseen plumaje mimético que les hace pasar desapercibidas. Realizan la puesta de los huevos en el suelo, aprovechando pequeñas depresiones o al resguardo de lagunas plantas e incluso entre la mies.

Entre las aves de cierto tamaño se encuentran el Alcaraván, de hábitos nocturnos y alimentación sobre todo insectívora y el Sisón, muy escaso en la zona, similar a la Avutarda pero de menor tamaño y de alimentación mixta: semillas e insectos.

Del tamaño aproximado de una paloma son las gangas y las ortegas, con una alimentación a base de granos, semillas y brotes de plantas. Se identifican bien en vuelo, especialmente la ortega, pues presenta vientre con una gran mancha de color negro. Emiten además un característico sonido en vuelo que facilita su identificación.

La mayoría de los pájaros pertenecen al grupo de los Alaudidos. Territoriales en época de cría, se agrupan en invierno y son fundamentalmente granívoros, capturando también insectos en primavera y verano. Destacan la Alondra Dupont, cogujadas Común y Montesina  y terreras Común y Marismeña. Más vistosa pero menos abundantes son las insectívoras Collalba Rubia y Collalba Gris, que en vez de corretear entre las matas, suelen posarse en piedras y pequeñas prominencias del terreno (oteadero).

Entre otros vertebrados en estos espacios encontramos una especie de anfibio, el Sapo Corredor, que aprovecha balsetas y aljibes para reproducirse y la Culebra de Escalera. Entre los mamíferos están el Zorro de hábitos crepusculares, la Liebre y el Topillo.

En el kilómetro 13´64 salgo de la Comarca Ribera baja del Ebro para entrar en la Comarca del Campo de Belchite.

En el kilómetro 21´57 a la derecha  junto a  la carretera hay una lagunica con observatorio para las aves.

Llego a Codo con 22´56 kilómetros.

Localidad de la provincia de Zaragoza, perteneciente a la comarca Campo de Belchite, que se encuentra a siete kilómetros de la capital, Belchite. Situado en la Depresión del Ebro a 342 metros de altitud. Su población en 1998, era de  282 habitantes.; en 1978, 435 habitantes.; en 1950, 918 habitantes.; habitantes.; en 1900, 1.011 habitantes.; Gentilicio: Codanos.

El punto de partida histórico no es fácil de datar. Los primeros antecedentes corresponden a los Siglos VI y VII d.C. en la Varella Castellar, donde se localizaron una acrópolis visigoda. Los primeros datos documentados aparecen tras la Reconquista. El rey D. Jaime I el Conquistador donó la villa de Codo al Monasterio de Rueda en julio de 1224. Una vez poblado el pueblo se procedió a partir, entre sus vecinos cristianos, los campos y aguas de Codo. Como en todo pueblo de Aragón, el nuestro estuvo poblado por moros, judíos y cristianos. Si bien los de más importancia política fueron los cristianos, eran los moros (convertidos o no) los que mayoritariamente habitaban las casas. No hay que olvidar que se pretendió construir una mezquita en la huerta, y la torre de la iglesia es plenamente mudéjar.

“Codinos de mala raza, que quemasteis un montañés en medio de la plaza”. Pues bien, este refrán viene porque los moros no pagaban los diezmos al Monasterio de Rueda en torno a 1580. Así, que el abad del monasterio mandó a unos ministros con el fin de recuperar los ducados del diezmo. Los de Codo mataron a dichos ministros y el abad acudió al Virrey de Aragón para que investigara tales crímenes. Pero el juez ordenado no pudo aclarar nada, pues todos los codinos eran conversos y por tanto, enemigos de los cristianos viejos. Así que prosiguieron con sus maldades y admitieron en sus casas gente forajida y de mal vivir, con quien formaban cuadrillas, cometiendo muchos delitos en los términos colindantes y en el suyo propio. Entre una de ellas, matar a un pastor montañés y a varios aceiteros catalanes. Estas muertes ocasionaron que los amigos del montañés y de los catalanes, formaran un grupo de más de 300 hombres para degollar a todos los vecinos de Codo y quemar el pueblo. Atacaron el pueblo, pero los codinos se defendieron, y al día siguiente, cuando los montañeses volvieron para continuar la pelea encontraron el pueblo desierto. Los montañeses lo saquearon y luego lo prendieron fuego. Los codinos se desperdigaron por cuevas, montes y pueblos cercanos, y el pueblo estuvo abandonado más de 1 año y medio. El primer enfrentamiento documentado entre los codinos y belchitanos se sitúa en 1587 (yo creo que aún sería antes). En mayo de 1610 los moriscos no conversos que vivían en Codo abandonaron el pueblo, por orden del rey Felipe III, y esto obligo al Monasterio a repoblar Codo. Con la desamortización de Mendizábal en 1837 se vende las tierras y propiedades del Monasterio a los habitantes de Codo Entre la gente de la comarca se les conoce como a esparteros. En el municipio se cultivan olivos, cuyo aceite está amparado por el Aceite de Oliva.  La construcción más importante de la población es la iglesia parroquial de San Bernardo. Esta iglesia como tantas otras de la comarca fue quemada durante la Guerra Civil. El actual edificio es barroco, del siglo XVII, y fue levantado en tapial y ladrillo. Sin embargo, conserva la torre, perteneciente a una edificación anterior, de estilo mudéjar y rematado por un chapitel octogonal. La planta del edificio presenta tres naves y testero recto. La nave central se cubre con bóveda de lunetos salvo en el tramo anterior a la cabecera, que lo hace con cúpula sobre pechinas y cimborrio al exterior. El 20 de agosto, en honor a san Bernardo Abad, se puede contemplar el popular “Dance” En las proximidades se halla el antiguo Calvario también es conocido como la ermita de Nuestra Señora de Montserrat, en honor a los catalanes caídos en la zona durante la Guerra Civil. Cerca de la población también encontramos las ruinas del castillo, del siglo XV, y una necrópolis visigoda en la zona llamada La Varella Castellar. Además, Codo sobresale por ser el lugar de nacimiento del literato Benjamín Jarnés de la generación del 27.

Sin embargo lo que más me llama la atención es una laguna situada en la salida del pueblo hacia Belchite, es un lugar con un entorno que me sorprendió por la cantidad de ánades que allí viven, cuidados por los lugareños, con un entorno muy cuidado, ¡bien por los vecinos de Codo! Codo celebra fiestas el 15 de agosto, cuando  tienen lugar las fiestas mayores de San Bernardo, celebrándose el "dance" en su honor. Desde aquí me dirijo  a  las ruinas del Belchite  viejo al que llego con 28´93 kilómetros.

Como símbolo de lo que aquí paso, reproduzco un lamento en verso, escrito en la puerta de las ruinas de la Iglesia de San Martín de Tours.

 

Pueblo viejo de Belchite, ya no te rondan zagales.

Ya, no se oirán las jotas, que cantaban nuestros padres

 

La Guerra Civil de 1936 redujo a escombros prácticamente el primitivo casco urbano, aunque todavía se mantienen en pie las esbeltas aunque ruinosas torres mudéjares. La Batalla de Belchite, nombre con que se conoce la que quizá fue, en su marcha hacia Zaragoza, la operación más ambiciosa del Ejército republicano en Aragón durante la Guerra Civil. Belchite fue un punto clave y crucial en la contienda. Belchite, que pertenecía a la zona nacional tras vencer una fuerte resistencia interior, suponía un auténtico baluarte, con excelente fortificación, en la que sobresalían las Escuelas y el Seminario, donde más de dos mil hombres la defendían, y grandes contingentes de apoyo la reforzaron desde fuera del recinto (los tercios de Montserrat y Almogávares, la Legión Cóndor, la Legionaria italiana, las divisiones 13 y 150 mandadas por los coroneles Barrón y Sáenz de Buruaga, etc.). Las tropas republicanas, mandadas por el general Pozas, suponían unos 80.000 hombres formados en el V Cuerpo de Ejército (Modesto) con las divisiones de Líster, el Campesino y Walter, el XII Cuerpo (Sánchez Plazas), la división 27 (Trueba), la 35 (Kleber) y varias brigadas de línea y reserva.El frente de Aragón había estado tranquilo desde el otoño de 1936, controlado por los anarquistas y el POUM. Se habían formado colectividades agrícolas en esa región bajo la orientación del Consejo de Aragón, dominado por los anarquistas y cuya autoridad había sido reconocida por el gobierno de Largo Caballero. Desde el punto de vista del gobierno, esa región no era de fiar políticamente y no entregaba al ejército republicano lo que le correspondía en productos y soldados. El 24 de agosto los republicanos lanzaron una ofensiva en Aragón contra los mal defendidos pueblos de Quinto y Belchite, logrando cierto éxito local pero a un alto precio. El ataque, sin preparación artillera previa y contando con la ayuda de unos 105 carros rusos T-26, se inició en ocho puntos del frente: dos entre Belchite y Zaragoza, tres al norte de Zaragoza y tres más al sur de Belchite. Inicialmente se  capturaron las localidades de Quinto y Codo. El día 26 fue ocupado el pueblo de Mediana mientras que Belchite resistía, a pesar de que se encontraba ya a 16 kilómetros detrás de las líneas republicanas. Los nacionales empezaron concentrar fuerzas en el lugar, apoyadas por un importante contingente de aviación e intentaron romper el cerco a Belchite, pero ésta acabó capitulando el 6 de septiembre. En la preparación de esta operación, el gobierno de Negrín disolvió el Consejo de Aragón, situando la región bajo su control directo. A pesar de esto, las colectividades persistieron hasta marzo de 1938, cuando los nacionalistas ocuparon la región. El balance de la batalla se ha establecido en unos 6.000 muertos entre los defensores (entre ellos los jefes de la plaza, teniente coronel San Martín y comandante Santa Pau), 3.000 prisioneros y 636 soldados que se pasaron de bando.

Se ha juzgado su escasa eficacia achacándola a lo tardío de la operación (según el comunista Antonio Cordón, jefe del Estado Mayor del Ejército de Aragón), enredándose en puntos secundarios sin avanzar lo suficiente esa «punta de lanza» hacia Zaragoza; por lo demás, está claro que los republicanos tenían poca experiencia en este tipo de guerra de movimientos. Como no  había sitio para enterrar a tanto muerto, los metieron a todos en un pozo, (de uno y otro bando) donde ahora se encuentra un monumento, es un cementerio levantado por los nacionales en honor a sus muertos, al cual se accede subiendo unas escaleras.

Belchite quedó en ruinas, pero no fue reconstruida y, tras recuperarla Franco, adoptará esa población, para la que concede a la villa los títulos de Leal, Noble y Heroica. Al quedar destruido Belchite hubo necesidad de construir un nuevo pueblo, a medio kilómetro más arriba que el anterior, y se levantó de nueva planta, pero con múltiples deficiencias. Franco lo inauguraría personalmente en 1954. 

En octubre de 1999 recibieron el visto bueno las obras de consolidación del «Pueblo Viejo», para las que se prevelló una inversión de 350 millones de pesetas y una duración de tres años. El proyecto fue elaborado por un grupo de jóvenes aparejadores del Colegio de Arquitectos de Madrid, y preveía mantener los edificios más significativos (los arcos de entrada, las torres mudéjares y las fachadas de estilo aragonés de la calle Mayor, entre otros). Dicho proyecto fue presentado a la U.N.E.S.C.O. en 1998, con la solicitud de declarar las ruinas Patrimonio de la Humanidad y Monumento a la Paz, solicitud que se reiteró en el año 2000. El Gobierno Aragonés, por su parte, tiene el proyecto de crear un museo de la Paz y un Centro de Interpretación de la Guerra Civil española. A día de hoy son escasos los proyectos realizados, tanto es así que muchos de los edificios ya se han derrumbado en todo o en parte.

En el kilómetro 34 cojo un desvío a la izquierda que se dirige a la balsa del  Planerón, en  el kilómetro 44´43 , tomo una pista a la derecha que la rodea.

En el kilómetro 45´67 la pista sale a un cruce de caminos, tomo el camino de la derecha en dirección hacia la carretera, saliendo de nuevo a la misma en el kilómetro 47´30.

Regreso a Quinto de Ebro principio y final de esta ruta, con un total de  63´35 kilómetros recorridos.

Las fotografías aparecen por orden de ruta.

 

Serafin Martín.

 

Fuentes propias y:

 

http://www.enciclopedia aragonesa.com.

http://republicaomuerte.iespana.es/belchite.

 

http://www.aragonesasi.com

 

http://www.caiaragon.com/es/municipios

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©  Cheluy -Sera 2009