Ruta 151 por Asturias.- Tapia de Casariego, Porcia, Valdepares, la Caridad, las Barrosas, La Caridad, Godella,

 

Ruta 151 por Asturias.- Tapia de Casariego, Porcia, Valdepares, la Caridad, las Barrosas, La Caridad, Godella,

 

El 17 de Junio de 2016 salgo de Tapia de Casariego  con un total de 11.771  kilómetros.

 

En el kilómetro 1,60 me desvío por el Camino de Santiago.

En el kilómetro 6,96  llego a Porcia donde fotografío a una bonita burra llamada Panchita y el burro  se llama Pancho.

En el kilómetro 7,11 conecto con el desvío a La Roda.

En el kilómetro 7,21 entro en el Conceyo de El Franco, y cruzo el Río Parcia.

El Franco es un concejo de la comunidad autónoma del Principado de Asturias, España y un lugar de dicho concejo, de la parroquia de Valdepares.

El concejo de El Franco limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con Castropol y Boal, al este con Coaña y al oeste con Tapia de Casariego. Cuenta con una población de 3901 habitantes (INE, 2014). Es uno de los municipios en los que se habla eonaviego (o gallego-asturiano).

El concejo de El Franco está dividido en 8 parroquias:

·         Arancedo

·         La Braña

·         La Caridad

·         Lebredo

·         Miudes

·         Prendonés

·         Valdepares

·         Villalmarzo

En el kilómetro  8,35 salgo a la carretera N-634.

En el kilómetro 8,80 llego a Valdepares.

Valdepares es una parroquia del concejo asturiano de El Franco, España, y una casería de dicha parroquia, a 3 km de la capital del concejo.

La parroquia está situada en el occidente de la costa asturiana, tiene una extensión de 7,02 km² y una población de 702 habitantes.

A pesar de encontrarse la población dispersa por la parroquia, pueden distinguirse los núcleos concentrados de El Franco, Mernes, Porcía, A Ronda, San Pelayo / San Polayo, Valdepares y parte de Viavélez / El Porto. La iglesia parroquial se encuentra en la casería de Valdepares, tiene varios siglos y es de nave única con capillas a los lados del crucero. El lugar de El Franco fue antaño la capital del concejo, exactamente desde enero de 1583, año en el que García de Valdepares pasa la capitalidad a un lugar próximo a su residencia, hasta 1852, en que pasó a su ubicación actual de La Caridad. Cerca de la Iglesia parroquial, nos podemos encontrar el Palacio de Fonfría, del siglo XVI. Se compone de tres plantas y un espacio central abierto cerrado por un murallón y con una portada neoclásica. Es de propiedad privada de los Camposorio pero tiene visita exterior. La fiesta patronal es la de San Bartolomé, el 23 y 24 de agosto, además de otras, como el Corpus.

En el promontorio de Cabo Blanco se encuentran los restos de un castro, constituido por cuatro recintos, cada uno defendido por un foso de piedra. La parroquia cuenta con 11 cabazos y un hórreo, dos molinos y seis capillas. En la Torre de la aldea vivió García de Valdepares, a quien se le encargó la redención de El Franco en 1583, durante la desamortización de Felipe II, y que fue reformada a principios del siglo XX.

En el barrio de El Marón, se encuentra el campo de fútbol del mismo nombre.

Casi la mitad de las viviendas de Valdepares son de segunda residencia o se encuentran deshabitadas, lo que indica la importancia que está adquiriendo en la zona el sector turístico y el de la construcción, que definen la economía, antaño ganadera, pero que sigue contando hoy con algunas granjas, predominando una pequeña diversificación.

En el kilómetro 11 dejo la carretera Nacional y me desvío por la izquierda a la Caridad.

En el kilómetro 12,2, llego a La Caridad La Caridad (en eonaviego y oficialmente A Caridá) es una parroquia del concejo de El Franco, y una villa de dicha parroquia, en la costa occidental del Principado de Asturias (España).

La villa de La Caridad es la capital del concejo de El Franco y dista 130 km de Oviedo.

La parroquia de La Caridad cuenta con una población de 1.850 habitantes, de los cuales 1.367 viven en la villa del mismo nombre y el resto se reparten entre los lugares de Arboces, Lóngara (Llóngara) y Viavélez (El Porto / Viavélez).

Uno de los atractivos turísticos es la playa de Permenande y su área recreativa con albergue de peregrinos.

Las fiestas patronales se celebran el día 29 de septiembre, día de San Miguel, patrón de La Caridad. Hay mercado los martes.

Entre los monumentos a destacar en la villa se encuentra la antigua casa consistorial, que tiene el escudo donde consta la leyenda que rememora su independencia de Castropol en el siglo XVI. En esa época la capitalidad del concejo se encontraba en El Franco, en la parroquia de Valdepares, pero pasa finalmente a La Caridad en 1852, conociéndose en aquella época a la villa como San Miguel de Mohíces. Una vez constituida la iglesia en el siglo XVIII, ya tuvo párroco propio y, desde hace algunas décadas, se la conoce por San Miguel de La Caridad. Se dice que el nombre de la villa viene de la caridad que este pueblo ejercía sobre los peregrinos que iban a Santiago.

En conjunto, se puede decir que el núcleo se vertebró en torno al Parque de María Cristina y a la carretera N-634, pues el Ayuntamiento se encontraba en el primero (el nuevo está en la Plaza de España, al lado del Parque) y la iglesia al otro lado de la carretera (la iglesia actual está unida a la antigua, que ahora se usa como salón parroquial).

De las actividades económicas, la predominante es la comercial, la hostelera y otras, como la de la madera, con un aserradero importante. Hoy existe un sector productivo, el de la construcción, que está transformando la villa en varios lugares, ya que la demanda de la misma es del sector turístico (un 30%) o como segunda vivienda (un 60%).

En el kilómetro 13,05 tomo el desvío por la derecha  a las cuevas de Andina por la carretera FR-1.

En el kilómetro 14,10 me encuentro con una rotonda que salva la autopista.

En el kilómetro 18,57, después de una buena subidica, llego a las Barrosas, desde donde desciendo hasta Arancedo al que llego en el kilómetro 19,28.

Aguirre, autor del Diccionario Geográfico y Estadístico de Asturias (La Habana 1897), describe sus linderos señalando «limita por el Norte con el campo de la Mula y el río de Perdigueiros, Miudes; por el Este con la cordillera que forman los picos de la Cruz de Abredo, el Cuadramón, Pena, Carrobos de Pena, la Pumarega, Montes de las Antiguas, Penas de mendo, Brial Carvajal y otros que le separan de Cartavio; por el sur con el alto pico de Savinto que lo separa de Boal y por el Oeste con los montes Bodie y Prendones».-

Dado el poblamiento disperso de la población, existe aparte del núcleo de Arancedo, varios lugares o agrupaciones de caseríos. Marcelino Fernández Fernández recoge para el año 1887, las siguientes entidades de población: Acernada, (10 edificios), Andina de Abajo, (15), Andina de Arriba (16), Arancedo (20), El Balcón (6), Las Barrosas (5), Braña mayor (6), Cabanella (6), Cabarcón (7), Carbayo (7), El Castro (6), Couz (4), Figueirola (9), Follaranca (7), Grobas (5), Gudín (7), El Pozón (5), Lebredo (20), Preguntoiro (3), Pumarinos (7), Río Cabo (4), La Venta (4), otros edificios diseminados (22). El total de la población para el 31 de diciembre de 1887 ascendía a 568 vecinos de hecho y 569 de derecho, registrándose 197 edificios 57 de ellos de un piso y 140 de dos pisos.

La ganadería lechera es la principal fuente de riqueza en la actualidad, en otros tiempos se producía maíz, patatas, centeno, habas y trigo; había 6 molinos para moler la producción de maíz y trigo, que el diccionario de Madoz cifraba en 2500 fanegas de maíz y 900 de trigo. Otra fuente de riqueza era la forestal, pues abundan los bosques en los que se dan pinos, robles, castaños, eucaliptos, vidureiros etc.

La historia de Arancedo se remonta a la época castreña donde consta documentado el Castro de la Corona, poblado quizás por los cibarcos, etnia del que hayan quedado algún topónimo como el barrio de Caborcos. Dicho Castro de la Corona fue objeto de un sistemático estudio por Fernández Vuelta a mediados de los años cincuenta del pasado siglo, si bien las excavaciones nunca llegaron a terminarse en su totalidad. En el curso de dichas excavaciones se encontraron monedas del emperador César Augusto que son descritas por el propio José María Fernández Vuelta, en el nº 10 del Boletín de Estudios Asturianos. Madoz hace referencia en su diccionario estadístico-histórico a la explotación de minerales por tribus prerromanas en la Andía, Barganaz y el Pico del Veiral, y Schulz, Descripción geológica de la Provincia de Oviedo, habla de remotas explotaciones mineras en la Andía, A Braña y otros lugares. Lo cierto es que entre el Río Mazo y el río Meiro hay diversos vestigios de explotaciones auríferas de las que la más conocida es el ya indicado de La Andina. Hubo también minas en las que se extraía mineral de hierro, y aprovechando la zona caliza del entorno del «Valle Feliz» se elaboraba cal en unos hornos rudimentarios llamados "caleiros" de los que quedan todavía al menos dos ruinas, el de Nogueiro y el del Cóuz. De la profundidad de estas excavaciones, nos da cuenta Miguel Vigil, indicando que las mismas tenían como de legua y media de largo, (unos 7.500 metros).

Durante la Edad Media la población de Arancedo, se concentra en torno a la existencia de un puesto de Azores al que aluden reiteradamente las crónicas. La primera referencia documental a la actual aldea de Arancedo se remonta al año 976, en el testamento en que el Conde Froilán Velaz y la Condesa Gislavara hacen donación del monasterio de Santa María de Cartavio a la Iglesia de San Salvador de Oviedo. En dicho documento se comprende dentro de las pertenencias del monasterio, un núcleo humano, al que se da ya la consideración de villa, y en el que se contiene una referencia a la existencia de aztoreras o puestos de azores, que como es conocido para los naturales del lugar, son todavía al día de hoy las rapaces más abundantes del pueblo. Con posterioridad, en el año 1090 encontramos una nueva referencia a la aldea de Arancedo en la disputa e inventario por unos siervos entre Santa María de Cartavio, Suarón y Alvam, en él se hace asignación de los pobladores de Arancedo al monasterio de Cartavio, conteniéndose nuevamente una referencia expresa al puesto de Azores que se atribuye a la mandación cartaviense:et dixerunt pro illo monte Arancedo cum suis aztoribus quod est cartaviensis.[6] La asignación de la aldea al monasterio de Cartavio, no debió de ser completa. En un documento del cartulario de Villanueva de Oscos del año 1153, 28 de agosto, se refiere a un donación otorgada por Honega Ramírez, en el que dona al abad D. Guillermo y al monasterio de Santa María de Villanueva de Oscos la mitad de una heredad, llamada Villar de Piantés en Miudes pero cuyos linderos comprenden gran parte de la actual parroquia de Arancedo.[7] El propio cartulario de Villanueva de Oscos se refiere a un documento fechado en 1302 que contiene un repartimiento entre los hijos y herederos de Munio Arias y de su cónyuge Urraca, Fernán Monniz y Alfonso Arias e Mayor Núnnez con el otorgamiento de su Marido Diego Pérez y María Arias con otorgamiento su marido Lope e... Monniz se reparten entre los mismos las heredades que tenían en los Oscos, la Andina y en el Valle de Miudes.

Pleitos sobre el lugar de Arancedo y vinculación a los obispos de Oviedo.

En el año 1056 tuvo lugar un pleito entre la iglesia ovetense con la nobleza de la comarca sobre el Monasterio de Cartavio y el castillo del Aguilar, que resultará determinante para la historia de Arancedo.[8] En dicho pleito el obispo don Froilán alegaba que tanto el monasterio como el castillo eran propios de la Iglesia de Salvador de Oviedo, y que como tales venían siendo poseídos por la sede ovetense pacíficamente desde tiempos del Conde don Froilán Velaz y después de su muerte, por los obispos de Oviedo, Don Bermudo y don Gudesteo, y que habiendo fallecido Adegani, prelado de la misma sede, se apoderó violentamente de las dichas posesiones doña Eldonza y que por tanto las tenía sin ningún derecho. Afirmaba lo contrario doña Eldonza, mandó el Rey don Bermudo que se hiciesen averiguaciones acerca de las personas a quienes tocaba el dominio del monasterio y castillo, averiguaciones que dieron razón al obispo en todo lo que aseguró del derecho que tenía su catedral. Entonces mandó el Rey al juez designado para el caso, Anaya Anáyaz, que decidiese este pleito. El juez determinó que las partes litigantes se presentasen con las escrituras y testigos.[9] Examinados los testigos y reconocidos los instrumentos presentados por don Froilán, el Juez Anaya Anáyaz en sentenció el pleito en favor del Obispo y de su iglesia, a cuya sentencia se ajustó luego la condesa doña Eldonza y Munio Peláez confesando ingenuamente en presencia del Rey y de la Reina y de los otros caballeros de la corte, que sin derecho alguno y con toda violencia habían retenido el expresado Monasterio. Éste junto con el castillo de Aguilar fue puesto en poder de la catedral de Oviedo por medio de dos ministros uno llamado Marcito, que hacía las veces doña Eldonza y de Munio Peláez, y otro llamado Millán que fue nombrado por el Rey para este caso.[10] El pleito documentado en el Liber Testamentorum Ovetensis, entra en contradicción y en parte se ve confirmado con lo que sabemos de Arancedo por el Libro Registro de Corias. Este documento pone el origen de los dominios de Corias sobre el Monasterio de Miudes y el lugar de Arancedo en la donación otorgada en el año 1044 por el Conde Piniolo Jiménez y la condesa Eldoncia del monasterio de Santa María de Miudes edificado junto al río Armazá. El mismo documento señala como, entre 1015 y 1022, la mitad del monte Arancedo había sido donada por el Rey Alfonso V y la reina Elvira, al Monasterio de Miudes al que pertenecía gran parte de su término:

«illam Pennam que est inter Leirana & Leuredo, iuxta riuulo Aranzedo, quam vocitant Sancto Stefano, sicuti eam dedit ad ipsum locum sanctum rex adefonsus & uxor eius regina Gelouira cum medietate de illo monte de Arancedo».(La colina que esta entre Leirana, (¿actual caserío de Leirá?) y Lebredo, junto al río Arancedo, la que es conocida como San Esteban, según la entregó al indicado lugar, el Santo Rey Alfonso, y su mujer la Reina Elvira, con la mitad del monte Arancedo) Libro Registro de Corias, folio 54rA, 25-30, 54vB 1-2.

Lo cierto es que tras el pleito del año 1056, en el que doña Eldoncia se allana a las pretensiones del Obispo, no resulta claro la titularidad de aquellos lugares. Los documentos posteriores que se refieren a la mandación cartaviense, significan que lo que gozan los obispos es de un préstamo o prestimonio, que era un modo de concesión temporal de los beneficios a cambio de una merced, y ciertamente el documento que sirve al pleito del año 1056, aún puesto en duda por los estudiosos, se refiere a un comiso o encomienda del Monasterio de Miudes por parte del Rey Ramiro, no a una donación. Por otra parte sabemos que el Monasterio de Corias fue perceptor de parte de los diezmos de la Iglesia de Miudes y después de la de Arancedo hasta bien entrado el siglo XIX, lo que se corresponde con la existencia de un prestimonio sobre estos lugares. Sin embargo no resulta clara en modo alguno la cuestión.

Por lo demás, el Libro Registro de Corias, contiene una anotación en romance practicada en letra gótica que se viene datando de finales del siglo XIII, en la que se delimitan los linderos de la aldea de Arancedo y del monasterio de Santa María de Miudes:

Estos sont elos terminos de Arancedo, pela era de Tenule ye pela abdelera, ye pello, lago de sapera ye pel pedranfisno de Penora, ye pello Orrio de Candenosa, ye pel pico de Terluas, ye pel cerro de Quadramon, ye pela Perna de Branna, ye pel cerro de Veral, ye pel rego de las Covellas, ye pel lago de Grandellana, ye pela Ponte de leverte y pela Torueriza de Armezana, que foe de la Condessa, y entra a derecto al mar En el kilómetro 19,73 llego al desvío a La Andina y Lebredo y las Cuevas por la FR-6.

En el kilómetro  22,15 llego a Las Cuevas de Andia

Cuevas de la Andina, (Andía). Declarado monumento de interés natural por Decreto 44/2002 de 4 de abril. Tienen un gran interés tanto paisajístico como geomorfológico.El itinerario sigue un sendero de unos dos kilómetros de longitud en sentido circular que atraviesa parte del profundo valle. A lo largo de los dos kilómetros de estos senderos cualquier amante de la botánica disfrutará contemplando la flora mediterránea y atlántica en perfecta armonía. Para los que no tengáis conocimientos de botánica unos carteles os ayudarán a reconocer cada uno de los árboles y arbustos que nacen a vuestro alrededor: Castaños, madroños, laureles, acebos, helechos y una amplia gama de rica vegetación.

A pocos metros de iniciar el recorrido nos encontramos refugiados en una zona húmeda y de vegetación abundante. Parecía como si de golpe nos hubiéramos introducido en un mundo paralelo, rodeados de una formación kárstica que a veces dibujaba insospechadas figuras en sus paredes.  El origen de las cuevas nace en el siglo I y II después de Cristo cuando los romanos usaron la zona para extraer oro. Todavía hoy podemos observar perforaciones en la tierra como el Forno del Mosqueiro o la cueva de Grayas.

La roca absorbe el agua y en su interior cobija cuevas subterráneas donde son muchos los metros todavía por explorar. En algunos lugares la erosión del agua en la tierra deja curiosas morfologías, fisuras e incluso una enorme brecha por donde el sendero discurre. Al atravesarlo no pude evitar recordar el episodio de El Señor de los Anillos en que Aragorn se encamina a caballo al interior de las Montañas Blancas para pedir la ayuda de los Muertos de El Sagrario.  

Las cuevas se sitúan en un valle formado por una depresión kárstica. En este valle, se observa un promontorio de material calcáreo, con un estrecho pasillo rocoso, y pináculos inaccesibles. El valor geomorfológico que tiene se debe a que el material de la roca no es fácil de encontrar en la zona, ya que se trata de mármoles del Cámbrico inferior, de la Formación Vegadeo. Marcelino Fernández se refiere ya en 1.898, a su existencia en los siguientes términos: «A la parroquia de Miudes perteneció como queda indicado la de Arancedo, donde se halla las antiquísimas labores mineras de la Andina o Andía como dicen los naturales, centro de industría greco-celtíbera y después romana. A ella corresponden los famosos pozos de Beiral con sus encantos y fabulosa riqueza, y a ella en fin, pertenecen en el día muchos criaderos de hierro y manganeso que tiene registrados el Excmo. Sr. Marqués de Hoyos y cuya explotación creo que ha de comenzar muy pronto» .Terminada mi visita inicio el regreso.

En el kilómetro 23 71 me desvío a Godella.

En el kilómetro 28,11 llego a Godella.

Godella es una localidad del concejo de Franco, El y perteneciente a la parroquia de Miudes. Está situada a una altitud de 115m. En la actualidad cuenta con una población aproximada de 110 personas y 38 viviendas

En el kilómetro 30,13 cruzo la autovía

En el kilómetro 30 61 cruzo paso elevado del FEVE

En el kilómetro 31,21 llego a La Calella.  Donde me llama la atención un hermoso edificio que están restaurando en estos momentos. Es Casa Xusto o Casa del Cura Don José.  

En el kilómetro 31,40 salgo a la carretera comarcal 

En el kilómetro 33  salgo a la carretera Nacional 634.

En el kilómetro 35,80 me desvío a Porcia por la antigua carretera Nacional

En el kilómetro 37,40 salgo a la nueva carretera nacional 634.

En el kilómetro 37,77 abandono la carretera nacional para seguir por el Camino de Santiago, que me lleva hasta Tapia de Casariego con un total de 43,10 kilómetros.

En el kilómetro 43, 10, estoy de nuevo en Tapia de Casariego.

Las fotografías aparecen por orden de ruta.

Serafín Martín.

Fuentes propias y:

ttp://www.elfranco.es

http://www.viajablog.com/visita-cuevas-de-andia-asturias/