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Ruta.-109 por Asturias

 

Dedicada a la Sacristana de San Andrés de Valdebárcena, Adela García.

 

El 17 de Julio de 2006 salgo de Villaviciosa, capital de la Comarca de la Sidra, donde hago una breve visita, por su bonito casco urbano. Cuenta con casas de gran interés como su ayuntamiento de 1902, el Mercado de Abastos de principios de siglo XX, el al recaudador de la plaza y se repartían por todo el edificio. El mercado alquilaba sus puestos  fijos durante todo un año, mientras que los puestos diarios pagaban una “perrona” (antigua moneda) al recaudador de la plaza y se repartían por todo el edificio. Hoy en día todavía pervive la costumbre de algún vendedor, generalmente pequeños agricultores de los pueblos, que instalan su puesto los miércoles. Pasear por sus calles es un placer, las calles de Balbín, Busto y General Campomanes, José Cáveda y Nava la del Sol como el palacio del Peón, el palacio y Torre de Valdés  o el palacio de la Concha, la Plaza de Ecce Homo, palacetes y casonas blasonadas quedan unos pequeños restos de su muralla medieval construida en el siglo XII en tiempos de  Alfonso X El Sabio, contaba con dos puertas principales y dos secundarias y marcaba el límite entre la villa o “pola” medieval. En la casa de los Herbia se alojó el Emperador Carlos I de España y V de Alemania. La flota que transportaba al monarca de Flandes a España se vio inmersa en un temporal, por lo que el rey hubo de desembarcar en Villaviciosa, tras unos días de descanso el séquito reanudó el viaje. Gracias a la amable acogida y hospitalidad de los villaviciosinos, el emperador les cedió su escudo, representado por un águila bicéfala, que pasó a ser el escudo de Villaviciosa.

Según el censo oficial de 1996 cuenta con 4855 habitantes .El concejo de Villaviciosa, antigua tierra del maliayo, se encuentra localizado en la zona centroriental costera de la región. Limita por el norte con el mar Cantábrico, por el sur con los concejos de Sariego, Nava, Cabranes y Piloña, al oeste con Gijón y Siero, y al este con el de Colunga. El concejo se caracteriza por tener unas amplias extensiones de rasas, estando alterada la superficie de igual modo por colinas, valles, alturas, hondonadas, y cordales dirigidos casi en línea recta desde los extremos al centro, con alturas poco pronunciadas y con poca pendiente. El monte de Cualmayor en el límite de Colunga, es el que presenta una mayor altitud con 322 metros, siendo importantes también los cordales de Peón, Cobertoria y Cubera, que atraviesan el concejo transversalmente. Su franja costera abarca una longitud de 28 Km. mezclándose acantilados muy abruptos con playas como las de la Ñora, España, Merón, Tazones, El Puntal, Rodiles y Misiego.

Salgo en dirección al Monasterio de  Valdediós, por la AS-113 , (Villaviciosa Oviedo) esta comienza  a empinarse , a seis kilómetros de Villaviciosa paso por el Caserío de la Corolla , cuenta con 10 vecinos y pertenece a la Parroquia de Camoca, desde aquí paso por la aldea de Ambás igual que la Corolla situada  al borde la carretera, en su cima tiene una bonita iglesia desde donde se divisa una bonita panorámica, pertenece al Concejo: Villaviciosa con  33 vecinos, siguiendo más adelante cuando llevo  10 kilómetros en San Pedro de Ambás en el inicio de la subida al alto de La Campa está el desvío hacia Valdediós. Aquí la carretera desciende para ir a este "valle de Dios" situado en el valle de Boides. Lo primero que me llama la atención es una placa que pone “Fosa de Valdediós” me introduzco por un camino que linda con los muros del monasterio y que asciende lentamente, pronto veo un monumento, una lápida enorme en recuerdo de las víctimas de la guerra civil y enterradas en una fosa que recientemente fue inhumada en su memoria está este monolito con una puerta abierta símbolo de la esperanza con la siguiente inscripción “por la Libertad 27-10-1937-10-10-2005, entiendo que aquí hubo una tragedia y que hombres y mujeres fueron asesinados y enterrados por su ideología o pertenencia política y lo que es peor enterrados en el olvido que es la peor forma de morir. Dejo una nota en memoria de ellos. Esto es lo que ocurrió y este es mi homenaje a la memoria histórica.

La Fosa de Valdediós, fue un despreciable crimen de guerra sin aclarar. Lo que sucedió en Valdediós fue especialmente importante por darse tres circunstancias especiales: No fue la habitual represión política de la Guerra Civil. La responsabilidad criminal de una unidad regular del Ejército Español "nacional" en 1937 y la implicación de un capellán de la Iglesia Católica en los asesinatos, al permitir y "bendecir" la matanza. Los antecedentes de esta matanza comienzan al estallar la Guerra Civil a consecuencia del golpe militar del 18 de Julio de 1936, Una vez pasados los primeros días las fuerzas leales al Gobierno de la República cercan Oviedo. El Hospital Psquiátrico de La Cadellada queda dentro del cerco establecido por los milicianos del ejército republicano a la ciudad, y en Octubre de 1936 lanzan un fuerte ataque, gracias al cual en la mañana del día 13 ocuparon el hospital que había sido abandonado por sus defensores, dejando atrás enfermos y personal de servicio a su cuidado. Durante la permanencia de los milicianos en el hospital parece que el Dr. Fandiño se hace cargo del Centro con parte del personal, unos por encontrarse de servicio y otros que acuden nuevamente al trabajo, a pesar de que habían dejado de acudir desde el 19 de Julio anterior Militarmente la ofensiva republicana fracasa, y tienen que abandonar a su vez el hospital cinco días después, es decir, el día 18. Los milicianos, en cambio, llevan consigo a parte de los enfermos y del personal, estos últimos tras una estancia breve en Gijón para completar la plantilla se dirigen a un antiguo monasterio cisterciense en Valdediós, cercano a Villaviciosa.. Se encuentra al lado de la iglesia prerrománica asturiana de San Salvador de Valdediós. Este Monasterio fue habilitado por las autoridades sanitarias republicanas para hospital y en él estuvieron los protagonistas de estos trágicos sucesos casi un año. Algunos empleados se hicieron acompañar de sus familias con las que fueron ocupando casas deshabitadas, alquilando habitaciones, o incluso en el propio Monasterio, etc., donde la vida transcurrió con bastante normalidad, y donde incluso sus hijos pudieron acudir a una escuela cercana. Existen algunas declaraciones posteriores que dan cuenta de la actividad de algunos empleados durante esos días colaborando con los milicianos, empleados que más tarde serían expedientados y destituidos. Casi todo el personal se afilia a su llegada al Monasterio de Valdediós al Socorro Rojo Internacional, sección de Villaviciosa. Es probable que las autoridades republicanas de la Consejería de Sanidad de Asturias y León no pensaran en Valdediós como emplazamiento definitivo, pues se ha encontrado un escrito fechado en Mayo de 1937 en el que solicitan la expropiación de una finca en Hevia (Noreña) con el fin de destinarla a Sanatorio Psiquiátrico. El curso de la guerra haría que estos planes se abandonasen. También e s posible que el Hospital se usara para estancias de ciertas personas que sin estar enfermas psíquicas lo usaran para estar escondidas por algún motivo, seguramente político. Además según nos cuenta Antonio Lorenzo, ingresaban personas que procedían del frente con neurosis, fatiga de guerra, e incluso algunos de ellos heridos en los combates. La Agrupación llegó a Valdediós hacia las 15 horas del día 22 de Octubre, hora que coincide con lo grabado por Ester y su madre en una cinta posteriormente. El día de la llegada de los militares a Valdediós,  llevaban entre ellos un sacerdote, se dijo una misa en el exterior y a la que asistieron también los vecinos del lugar. Durante los primeros días de la llegada a Valdediós del Regimiento IV de Arapiles 7 trabajadores fueron detenidos cinco empleados que en un principio son conducidos a la cárcel de Villaviciosa y posteriormente son trasladados a la Cárcel del Coto en Gijón, donde se les juzgaría en Consejo de Guerra. El resto de empleados continuó sus funciones en el Hospital hasta el 27 de Octubre en que ocurrió la tragedia que aún se recuerda por las circunstancias que concurrieron: la crueldad, la premeditación y los intervinientes. Por un lado soldados del ejercito “nacional”, indudablemente con la aquiescencia de sus mandos, y por otro personas civiles que no habían empuñado un arma y que como profesionales sanitarios de un Hospital dependiente de la Consejería de Sanidad eran meros funcionarios civiles no combatientes. Se llevaron  sobre 33 personas, las obligaron a excavar la fosa y acostarse en el fondo de la misma y así los mataron, menos uno que intento huir y le dieron un tiro en la cabeza,  Después de eso los perros andaban desenterrando restos humanos y alguien los enterró mejor”. Me dirijo al Monasterio propiamente dicho, este se encuentra cerrado y solo puedo hacer fotos del exterior, en realidad hay dos monasterios el Prerrománico y el Románico.

El “Conventín” de Valdediós  es una Iglesia Prerrománica, fue construido en el año 1200 por Alfonso IX de León, y Berenguela de Castilla mediante donación a los monjes Cistercienses de la Abadía de Sobrado (La Coruña) del valle del río Asta. En ese valle se alzaba, ya anteriormente a su fundación, una pequeña iglesia, conocida con el nombre de San Salvador, que fue construida por Alfonso III el Magno (rey de Asturias) durante el siglo IX. En la actualidad esta pequeña iglesia se encuentra perfectamente conservada, y es considerada como una auténtica joya del arte prerrománico asturiano.

Al lado del Conventín se encuentra El Monasterio cisterciense de Santa María de Valdediós al estar uno al lado del orto podemos visualizar la evolución arquitectónica medieval sufrida en tres siglos, los que van de finales del IX en que se construye el Conventín prerrománico de San Salvador de Valdediós y comienzos del XIII en que se edifica Santa María. Santa María se muestra como un monumental y austero edificio de tres amplias naves y poderosa cabecera triabsidal articulada por columnas y ventanas de medio punto. La puerta occidental de la iglesia es un ejemplar imponente por sus grandes dimensiones y profusión decorativa y en la que aún se aprecian vestigios de pintura decorativa.Los primeros monjes que habitaron este frondoso y verde valle asturiano lo bautizaron con el nombre de "Valdediós". Durante casi seis siglos Valdediós fue una abadía bien dotada y con una muy floreciente vida monástica (según la Regla Benedictina y las legendarias tradiciones cistercienses). En 1515 entró a formar parte de la histórica Congregación de San Bernardo, lo que significó una recuperación de su vida regular después de haber sufrido las consecuencias negativas de ciertos abades comendatarios. En 1522 sufrirá una gran riada que acabará con su claustro y con las dependencias que se organizaban en su entorno, salvándose de la destrucción su iglesia, procediéndose a la reconstrucción del conjunto ya mediada la centuria. Tras la desamortización de 1835 decretada por el ministro liberal Mendizábal, este antiguo monasterio hubo de ser abandonado, aunque tres de sus monjes permanecieron aún viviendo allí, hasta la muerte del último de ellos en 1862. En 1986, por acuerdo del Gobierno del Principado de Asturias y del Arzobispado de Oviedo, se inició un proceso de restauración que hizo posible en 29 de julio de 1992 que un pequeño grupo de monjes cistercienses volviesen a habitar de nuevo este viejo cenobio, con miras a la revitalización de la vieja Congregación de San Bernardo de Castilla. En la actualidad este monasterio está habitado por una pequeña comunidad de monjes cistercienses consagrados al trabajo manual en talleres dedicados a la fabricación de artesanía. Según la vieja tradición monástica, el beneficio que reportan estos trabajos debe servir para cubrir los gastos de su vida en comunidad, y para practicar la ayuda a los más necesitados. Este monasterio también atiende una pequeña hospedería destinada a dar alojamiento a los diversos peregrinos que realizan todos los años el Camino de Santiago tradicional, también llamado camino norte. Por ello dispone de un refugio para peregrinos.
Siguiendo la tradición cisterciense, el Monasterio de Santa María de Valdediós ofrece un servicio de hospedería monástica en el que dispone de 8 plazas para varones en retiro espiritual, para aquellas personas que busquen principalmente un descanso para su alma a través del silencio y la oración, posibilitando el encuentro con Dios y consigo mismos. También tiene hospedería mixta, contando con 8 habitaciones dobles y 1 sencilla (todas con baño).

Desde aquí me dirijo a San Andrés de Valdebárcena, para lo que debo tomar dirección de regreso a Villaviciosa, por una desviación a la derecha pasamos al valle de Valdebárcena, situado en el corazón del Concejo de Villaviciosa, al sur de su capital, llegándose a ella por la carretera comarcal AS-333 en su acceso más cercano a Ambás. La iglesia de San Andrés se encuentra alejada del núcleo principal del caserío, en una ladera a la que se asciende tomando un desvío sobre el riachuelo y al lado del camino hay una casa donde estaba la Sacristana una anciana de llamada Adela García, que muy amablemente me enseñó la iglesia , y fue una guía maravillosa. De la conversación que mantuvimos noté lo feliz que era en aquel lugar , y no es una exageración es un lugar para perderse. Frente a su costado Sur se encuentra el cementerio parroquial, cercado por un muro donde encontramos un edificio perfectamente integrado en el paisaje rural circundante. Presenta un ábside cuadrado recorrido por arquería ciega, tradición constructiva de los templos prerrománicos asturianos, junto a una decoración rica y variada del más pleno románico. La iglesia de San Andrés de Valdebárcena presume de ser una de las pocas fechadas del románico asturiano. La fecha de su consagración, puede darnos la clave de esta dualidad. Dependiente de la catedral de San Salvador. La dedicación en este texto de la iglesia a San Juan en lugar de San Andrés parece sugerir una lectura errónea, comprensible en el parecido de ambos nombres, más que un cambio de advocación dado que la actual de San Andrés ya aparecía en la documentación anterior al Gótico.

Según consta en una lápida empotrada en el muro exterior sur del templo, fue consagrado en el año 1189. Este texto esta desarrollado en cuatro líneas “Martín, sacerdote pecador, y los hijos de la iglesia. Padre nuestro que estás en los cielos. En la Era MCCXXVII (1189 d.C.) la consagró el obispo Rodrigo, el primer domingo de Agosto. Padre nuestro.” En 1231 se cita en un documento de donación otorgado por una monja del cenobio de San Pelayo de Oviedo el “monasterio Sancti Andree in alfoz de Maliaio, in villa pernominata in Val de Varzena” y en 1305 la abadesa del monasterio Ovetense dona la mitad de esta iglesia al mismo. Luego aparece en otro documento de 1348, por el que Diego Alfonso del Busto, caballero, renuncia a la compra que él y su mujer hicieran al arcediano de Villaviciosa de la sugería y patronato de San Andrés de Valdebárcena.El obispo de Oviedo Gutierre de Toledo incluye en la Nómina parroquial que elabora en 1385-86 la iglesia de Santiames de Valdebárcena como feligresía del arciprestazgo de Villaviciosa

Es un edificio de una nave rectangular que se estrecha a la altura de la cabecera cuadrada , cubriendo a doble vertiente por debajo de aquella el único añadido que pervive en su fábrica actual es el pórtico cubierto con tejado a un agua que se prolonga en la zona de los pies  para techar la habitación construida frente a la portada principal destinada a Sacristía .El parámetro está bastante remozado y presenta sillarejo en los muros de nave  y cabecera, sustituido por sillares bien  encuadrados en el muro toral, vamos ,aleros y esquinales. Rematada en ábside plano, orientado canónicamente Este- Oeste  Por tanto, a pesar de ser obra del siglo XII avanzado, es una construcción todavía apegada a la tradición prerrománica en lo que a la cabecera respecta. El ábside tiene un ventanal en el centro. Los capiteles de la portada y de los ventanales, además de motivos vegetales, muestra un rico repertorio de animales, donde predominan las aves, leones y basiliscos. Toda la fábrica es de mampostería salvo las esquinas y lienzos murales que cobijan la puerta y las ventanas.  El exterior de la iglesia conserva testimonios materiales de su fundación primitiva  de gran valor histórico artístico. Entre ellos destaca por su riqueza ornamental la portada  principal, labrada en un cuerpo saliente de sillares en la fachada Oeste , Consta de tres arquivoltas de medio punto , protegidas por guardapolvos, que apoyan en dos columnas de fuste liso a cada lado, sustituidas en la arquivolta interior por jambas de borde abocelado. Las columnas se disponen sobre un basamento biselado y poseen plintos y basas áticas  con garras angulares. Remata la portada un tejaroz que cobija una hilera de canecillos entre los que se disponen metopas esculpidas con relieves, elemento presente en las iglesias románicas del concejo de mayor calidad. Las metopas arquivoltas y capiteles se cubren con relieves de variada iconografía  que alterna los símbolos religiosos y los profanos así como un rico repertorio ornamental geométrico y vegetal. El mal estado de conservación de las metopas impide identificar algunos de sus relieves, pero entre ellos se distinguen tallos vegetales, un personaje en pie con dos cuadrúpedos, un jinete, dos músicos y otra pareja de personajes semejantes, así como otro cuadrúpedo aislado. Las arquivoltas se decoran con molduras dobles de zig-zag reticulado romboidal, boceles y tetrapétalas, invadiendo estas últimas los cimacios de los capiteles. Estos esculpen sus cestas con hojas enroscadas y sendas parejas de grifos y cuadrúpedos que unen sus cabezas en el ángulo del capitel en composiciones simétricas. El orto acceso al templo se abre en el muro Sur y presenta una sencilla estructura y ornamentación que la emparenta con las portadas semejantes conservadas en Santa Eulalia de la Lloraza , Santa María de Sariegomuerto  o Santa María de Junco, esta última perteneciente al Concejo de Ribadesella. Se abre en un arco de medio punto cuyas dóvelas  bien despiezadas se prolongan en las jambas hasta el pavimento y un guardapolvo ajedrezado con listel de medios círculos enfilados, cuyo arranque se prolonga en horizontal a modo de impostas.El espacio interior del templo conserva actualmente la distribución y, salvo ciertos matices, el aspecto que debía ofrecer en el Románico. La nave cubre con techumbre a doble vertiente, cubierta que en madera debía albergar el edificio primitivo y el pavimento actual cubre con tablones de madera el solado antiguo, muy posiblemente  de losas de piedra.La zona más rica del templo es la cabecera, como corresponde al lugar litúrgicamente más importante cuyo paramento se construye con sillares bien labrados. Este lienzo se cala por el arco triunfal, de dos arquivoltas apuntadas de borde moldurado, protegidas por guardapolvo con decoración vegetal. Descansan en tres columnas a cada lado con basas áticas decoradas con medios círculos enfilados y cuatripétalas inscritas en círculos. De los tres capiteles en los que descansan uno queda oculto desde la nave por situarse al interior del presbiterio. Todos se esculpen con motivos fitomorfos a base de grandes hojas a modo de palmas, otras lanceoladas, apomados y algunas con los bordes rizados que recuerdan a las presentes en el arco triunfal de San Andrés de Bedriñana. La parte superior de los capiteles se remata con volutas angulares entre las que se disponen pequeñas cabezas antropomorfas. Los collarinos se orlan con medios círculos enfilados e interpretaciones de sogueado y los cimacios presentan variados motivos fitomorfos y unza cenefa de medios círculos en el listel. Los muros perimetrales de la cabecera se recorren por un zócalo decorado con medios círculos enfilados y se articulan mediante arquería ciega semejante a la que alberga el interior de San Salvador de Fuentes, Santa Eulalia de Selorio y San Salvador de Priesca, sitas en el concejo de Villaviciosa, esta última de datación prerrománica, así como San Julián de Viñón, en la vecina comarca de Cabranes. En Valdebárcena la arquería consta de nueve arcos de medio punto , tres en cada lienzo, con guardapolvo y borde interior ajedrezado , que apoyan en columnas dispuestas sobre un basamento corrido, con basas áticas decoradas con medios círculos enfilados. La arquería del muro testero alcanza mayor altura que las laterales y en ella el arco central, de  mayor luz, se cala por la ventana ricamente ornada al exterior, que muestran un  gran derrame interno. Los fustes se coronan con capiteles ricamente esculpidos a base de motivos exclusivamente fitomorfos semejantes a los del arco triunfal, cuyos cimacios se ornan con diversos motivos vegetales y geométricos. La cabecera conserva la bóveda de cañón apuntada primitiva, que arranca de una línea de imposta ornada con ajedrezado y medios círculos enfilados y alberga un altar de sillares de traza reciente. En las épocas modernas y contemporáneas la iglesia cumplía funciones parroquiales que sigue desempeñando en la actualidad y fue objeto de intervenciones como la construcción del pórtico que protege los flancos Sur y  Oeste, con una habitación cerrada en esta última zona destinada a sacristía. Igualmente se añadió al imafronte la espadaña que lo remata, de doble tronera y tejado a dos aguas, semejantes a las habituales en los templos de la zona La iglesia de Valdebárcena fue declarada Monumento Nacional en 1965. Este lugar sirvió como escenario para rodar escenas de la película “El abuelo” Desde aquí llego a San Juan de Amandi que esta muy cerca de Villaviciosa, para llegar a ella hay una “cuestecica maja” un alto conocido como la Cuesta de Algara Casi integrada en el trazado urbano de Villaviciosa, a un kilómetro de Villaviciosa La iglesia de San Juan de Amandi (en Palacio/El Palaciu, lugar de la parroquia de Amandi), fue en principio un monasterio, cuya cabecera fue desmontada y reconstruida, piedra a piedra, en el siglo XVIII para solventar un riesgo de derrumbe. Posteriormente también debió ser de nuevo restaurada tras la guerra civil debido a un incendio.Declarada Monumento Nacional el 3 de junio de 1931, se localiza en la casería de Algara, ocupando el rellano .Es seguramente la iglesia románica más importante del concejo, la de mayor interés en opinión de Alonso Pereira, y una de las más bellas y representativas de Asturias. Ha sido calificada por algunos autores como la «Capilla Sixtina del arte románico en Asturias».  Destaca sobremanera su rica y exquisita decoración, con una sucesión de motivos geométricos, vegetales y zoomorfos, representados en los capiteles que decoran el arco de triunfo, los canecillos y la portada apuntada del oeste. que choca con la sobriedad característica de los paramentos de su única nave.
En el interior del ábside semicircular se dispone una doble arquería ciega en la que se representan escenas religiosas y profanas, en el primer piso, y vegetales y de bolas en el segundo. Todos estos elementos confieren una gran plasticidad al edificio San Juan de Amandi ha planteado problemas de datación. Quadrado, Menéndez Pidal y Magín Berenguer, entre otros, apoyándose en una inscripción, la sitúan en el año 1134; Canella, en el siglo XIII, y la profesora Mª Soledad Álvarez Martínez, ateniéndose al análisis estilístico, en la primera mitad de esa decimotercera centuria. De su existencia ya hay constancia en 1270, pues se la cita al otorgarse la Carta Puebla de Maliayo (Villaviciosa).
Exteriormente lo rodea un espacioso pórtico, extendido por todo el frente y la fachada sur. Fue realizado en el siglo XVII, como también la gallarda espadaña.
La iglesia se compone de una sola nave cubierta con armadura de madera vista. El ábside, semicircular tanto interior como exteriormente, se cubre con la característica bóveda de piedra de horno (de cuarto de esfera) y conecta con la nave mediante un tramo recto (románico internacional) con bóveda de arista. Entre la cabecera y la nave hay un bello arco triunfal de triple arquivolta de medio punto, sostenido a cada lado por otros tantos pares de adosadas columnas, de largos fustes y capiteles con decoración escultórica. El interior del ábside es único en Asturias y poco común en todo el románico. Está recorrido por dos pisos superpuestos de columnas adosadas, el superior rematado en pequeña arquería de medio punto. Entre ellos se originan unos espacios algo cóncavos divididos en dos tramos por líneas de impostas a la altura de los capiteles. La columnata parte de un zócalo corrido «que, junto a las columnas, impostas y arquillos, otorga gran movimiento al interior de los muros» (M. S. Álvarez). El tramo recto se articula igual y su unión con el curvo se resuelve mediante otro arco, paralelo al triunfal, como él semicircular, pero más sencillo, de una sola arquivolta con perfil zigzagueado.
El exterior de la cabecera se caracteriza asimismo por una rica articulación espacial; se estructura también por medio de columnas adosadas y líneas de imposta que producen una doble división —horizontal y vertical— en calles y pisos.
Iluminan el interior ventanas tipo saetera, abocinadas y con derrame interno, abiertas en la nave y en el ábside (cuatro).
El templo posee dos portadas, ambas con una muy interesante decoración y protegidas por un pórtico del s. XVII. La más sencilla es la meridional, que tiene varias arquivoltas de medio punto. La preciosa puerta occidental, más importante y vinculada con Valdediós por su ornato, es abocinada, esto es, la componen cuatro arquivoltas concéntricas en disminución hacia adentro. La interior, decorada con zigzag geométrico, se apoya directamente en las jambas, mientras que las otras tres lo hacen sobre imposta, y ésta, sobre tres columnas a cada lado, rematadas por capiteles.
Pero la mayor importancia del edificio radica en su decoración escultórica, localizada en portadas, canecillos, arco de triunfo y el ábside (interior y exterior), con una temática de las más ricas y variadas del románico (M. S. Álvarez): motivos vegetales (frutos, rosetas, hojas lanceoladas...), geométricos (zigzag, dientes de sierra, ajedrezado...), representaciones antropomórficas (cabezas humanas en canecillos, escenas profanas y sagradas, etc.) y zoomórficas (aves, reptiles, «cabezas de pico» o «cabezas rostradas» en la arquivolta segunda de la portada oeste, etc.).Desde aquí me voy a la Ría de Villaviciosa. El accidente geográfico más destacado dentro de todo el municipio es la ría de Villaviciosa, que recorre desde la localidad de Güetes, un total de 7 Km. configurando a su paso un trazado irregular, para ir a parar al mar entre el Puntal y la playa de RodilesLa Ría de Villaviciosa es un hermoso espacio natural donde se conjugan elementos de río y mar. Un estuario considerado de alto valor ecológico. La Ría se abre ampliamente cerca de Tazones, entre las playas de El Puntal y de Rodiles y se va estrechando paulatinamente hasta llegar al centro mismo de Villaviciosa alcanzando los “porreos”, denominación que se da en la zona a los terrenos que se han ido ganando al mar. Su territorio se divide en su desembocadura, donde se encuentra la playa de Rodiles, la Bahía arenosa, que se desarrolla en su mayor parte sobre la ensenada de Misiego, las llanuras fangosas y el canal superior Tal es la importancia de la ría dentro del concejo que ésta condiciona la posición de la villa capital dentro de él. Otros accidentes fluviales de importancia son los ríos España, La Ñora, Fabares, Grases, Sebrayu y el río de Amandi, formado por la confluencia de los riachuelos Espadañal, Viacaba, Grases y Sotu. Este último río tiene continuidad en la ría en Güetes.
Las fotografías aparecen por orden de ruta.

Serafín Martín

Fuentes propias y:

http://www.memoriahistorica.org ; www.VivirAsturias.com

 

 

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