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Ruta 050. Por tierras de Calatayud.

 

Alhama de Aragón, Godojos, Nuévalos, Monasterio de  Piedra, , Campillo de Aragón, Cetina.

El 20 de marzo de 2010 llego a Alhama de Aragón con 4.053 kilómetros.

Según Asín y Palacios, su topónimo, de origen árabe, significa «la fuente termal» Alhama de Aragón es un Lugar de la provincia  de Zaragoza perteneciente a la comunidad de Calatayud y a su partido judicial. Está situado sobre un portillo por el que penetra el río Jalón, aprovechando una línea de fracturas tectónicas con resurgencias termales que han propiciado la instalación de balnearios, muy frecuentados en el pasado por veraneantes de Madrid y Zaragoza. Es un  bello emplazamiento a 763 metros de altitud, dominando el Jalón, su plano se organiza sobre la carretera Madrid-Barcelona. Su población en 1998, era de 1.204 habitantes.; en 1975, 1.433 habitantes.; en 1950, 1.906 habitantes.; en 1900, 1.637 habitantes.; en 1860, 1.323 habitantes.

Esta localidad figura entre las conquistas que realizó el Cid en 1071, y es mencionada en el Cantar. Según Zurita, en 1120, tras la toma de Calatayud, fue conquistada por Alfonso I: «fuéronse ganando todos los lugares de aquella comarca por las riberas del río [Jalón] arriba... Y ganóse también otro lugar que en lenguaje morisco se dice Alhama, por los baños que en él hay». Al comenzar la guerra entre Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón sus habitantes se refugiaron en su castillo, según narra Zurita. Finalmente fue tomada por los castellanos en 1361 y 1362, aunque posteriormente fue recuperada por Pedro IV.  Desde la Aquae Bilbilitanorum a la Alhama árabe, la historia ha ido dejando lo mejor de sí misma.

Su proyección comercial hacia los pueblos del entorno se ve mermada por la proximidad de poblaciones mayores como Ateca, situada a tan solo 14 km y Calatayud a 28 km , por el este, y Ariza a 28 km,  por el oeste. En cambio, la población flotante de balneario le proporciona un tráfico mercantil mayor del que corresponde a un lugar del volumen demográfico expresado: cuenta con numerosas licencias comerciales, 2 librerías y varias sucursales bancarias, etc. La actividad industrial se reduce a dos empresas de luminarias y a la fábrica de colchones. Esta empresa, en la que se fabricaban los colchones Sema y que tenía en Alhama unos doscientos empleados a comienzos de los años ochenta, sufrió una profunda crisis que obligó a los trabajadores a constituirse en cooperativa. Actualmente da trabajo a unas 30 personas. El Ayuntamiento creó en 1997 una sociedad pública de desarrollo local, con un patrimonio cercano a los 800 millones de pesetas, cuyo principal activo es el balneario Guajardo, adquirido por el Municipio en 1993, después de que graves problemas económicos obligaran a los propietarios a cerrar en 1992. Su rica alfarería corre peligro de desaparecer si no encuentra continuación en las generaciones jóvenes.

La belleza de sus parajes y de su arquitectura sirvió, en el pasado, de escenario para el rodaje de Los jueves milagro, de Berlanga, y de Accidente 703 de José María Forqué.

Alhama ganó merecida fama por sus aguas termales ya en época romana. Existen hasta ocho manantiales de aguas bicarbonatadas, cálcicas, nitrogenadas, arsenicales, hipertermales y radiactivas, que brotan a una temperatura de treinta y cuatro grados centígrados. En consecuencia, hay cuatro balnearios con sus hoteles correspondientes: Termas Pallarés (con su cascada y lago), Guajardo, San Roque y Martínez. Se conmemoran varias fiestas: el 2 de febrero, en honor de la Virgen; el 9 de mayo, San Gregorio, con tradicional romería a la ermita; 21 y 22 de este mismo mes, nueva romería típica a la ermita de Santa Quiteria, y en agosto, del 14 al 17, las patronales de San Roque. Salgo de Alhama por la carretera A-2502, en dirección a Godojos. En el kilómetro 5 a la derecha tomo el desvío a Godojos, al que llego con 6´50 kilómetros. El caserío de Godojos se alza a la derecha de la carretera, dejando ver la fábrica de su castillo.

Godojos es una Villa de la provincia de Zaragoza de la comarca Comunidad de Calatayud. Situada  en el Sistema Ibérico, junto al barranco de Valderroque, al oeste del embalse de La Tranquera, a 787 metros de altitud. Su población: en 1998, era de 71 habitantes.; en 1978, 145 habitantes.; en 1950, 371 habitantes.; en 1900, 438 habitantes. Gentilicio: Godojeños

Su pequeño conjunto urbano responde a los modelos típicos de la zona, con calles irregulares en las que asoman las viviendas propias de la arquitectura popular de la comarca. Los edificios están ubicados en la ladera del promontorio ocupado por la fortaleza Construcciones de una o dos plantas con blanca fachada revocada con de yeso o cemento y granero o almacén entre pisos.

En la plaza principal del pueblo se levanta la Iglesia parroquial de la Purísima, templo barroco con torre campanario de tres cuerpos y bella cúpula poligonal. Junto al templo podemos refrescarnos en una histórica fuente construida en el siglo XVI. Asimismo en una plazuela cercana podemos visitar su fuente del Siglo XVI  y la ermita de Nuestra Señora de la Esperanza.

El pueblo se levantó en torno al antiguo castillo del que ya se tienen noticias en 1278, cuando Pedro III encargó su defensa a Lorenzo Martínez de Artieda. Siendo la antigua mansión de un ramal de la familia Fernández de Heredia. Actualmente se conserva una magnífica torre de piedra, con ventanas góticas (siglo XV), que, según algunos historiadores, es el más bello ejemplo de este tipo de construcciones dentro del gótico aragonés. Guitart Aparicio da cuenta de que Godojos y la cercana Sisamón comenzaron a ser señorío de una rama de los Heredia, del cual hay bien pocas noticias. En 1452, Fortún de Heredia señoreaba Godojos, y Juan de Heredia, a Sisamón, y el dominio perduraba a fines del siglo XVI; pero en 1610, según Labaña, Godojos pertenecía al marqués de Camarasa, señor de Ricla, Muel y Villafeliche.

En la obra de Antonio UBIETO ARTETA, Historia de Aragón. Los pueblos y los despoblados, II. (Anubar Ediciones, Zaragoza, 1984), se hace un breve resumen sobre la historia de Godojos,

GODOJOS (Z). H. (hoja del mapa topográfico nacional 1/50.000 del Instituto Geográfico y Catastral): 436. L. (longitud): 41.16.05; E. 1.49.30. Alt. (altitud): 787. Ext. (extensión): 1.672.

Lugar, en 1398. Villa, en, 1785.
Descripciones:
"Donde me dijeron que había un eco famoso, y que respondía a seis o siete palabras enteramente; pero el viento, que era muy fuerte, estorbó oír el eco. El lugar está situado entre montes y puesto alrededor de uno humilde que queda entre los más altos, en la cumbre del cual hay una torre buena y cuadrada. El puerto donde responde el eco está poco distante del lugar, bajando a él por una cuesta empinada. Los vecinos dan por causa del eco la torre, aunque ni ella, ni los montes vecinos que la rodean lo es, sino las muchas cuevas que están abiertas en el monte del lugar y en otro junto a él, que les sirven de bodegas de vino, que aquí se coge mucho" (LABAÑA, año 1611, p. 265).
Sobrecullida de Calatayud (1488-1495). Vereda de Calatayud (1646). Corregimiento de Calatayud (1711-1833). Ayuntamiento (1834). Partido judicial de Ateca. Se incorpora (1965) al partido judicial de Calatayud.
Otros núcleos: la venta Pasiego.
Propiedad de la tierra:
El 26 de noviembre de 1398 Juan I de Aragón dio el mero y mixto imperio de Godojos a Rodrigo Lorenzo de Heredia, de quien ya era el lugar (SINUÉS, nº. 982).
En 1610 era del marqués de Camarasa (LABAÑA, p. 129).
De señorío secular (1785).
Obispado de Tarazona. Parroquia dedicada a la Purísima Concepción. Ermitas de San Jorge, Santa Ana y Nuestra Señora de la Esperanza.
Evolución de la población: 17 fuegos (1488); 22 fuegos (1495); 22 fuegos (1543); 22 fuegos (1609); 63 fuegos (1646); 45 vecinos (1713); 19 vecinos (1717); 19 vecinos (1722); 20 vecinos (1787); 65 vecinos (1797); 86 casas, 63 vecinos y 300 almas (Madoz); 400 habitantes (N 1857); 192 habitantes (N 1970).

De la obra de Antonio SERRANO MONTALVO, La población de Aragón según el Fogaje de 1495, (Institución Fernando el Católico, Gobierno de Aragón e Instituto Aragonés de Estadística, Zaragoza, 1995), copiamos lo que dice en la página 364 sobre Godojos:

GODOXOS, 22 fuegos, [Godojos, Z.], (Noviembre, 4), [Villa. Señorío]
VC. (Vicario) de Santa Maria: Mossen Julian Navarro. J. (Justicia): Lorent Garcia. TT (Testigos): Joan de Oria, de Cariñena - Garcia de Vera. AL. (Alcaide) de -Miedes.

Mossen Julian Navarro, vicario
Martin de Castejon, Lorent Candia
Joan Brun, Joan de la Fuente
Mingo Herrandez, Pero Herrandez
Joan de Castejon, joven, Joan Guajardo
Joan de Castejon, mayor, Mingo Grimal
Lazaro Pardo, Miguel Chiquo
Andres Garcia, Pascual Stevan
Anthon Leonada, El barbero
Miguel Perez, Jayme Guajardo
Joan Locano, Joan de Borovia et
Mingo Borovia

Godojos celebra fiestas el  9 y 10 de mayo, tienen lugar las fiestas mayores, en honor a San Gregorio. El día 13 de junio se celebra el Corazón de Jesús y el 18 de diciembre la Virgen de la Esperanza.

Terminada la visita a Godojos parto de este  en dirección a la carretera A-2502 a la que llego con 8´35 kilómetros.

En el kilómetro 12´31 tomo la carretera A-1501 hacia Nuévalos, dejando a la izquierda la A-1501 hacia Carenas y Ateca por la N-II.

En el  kilómetro 14 llego al primer túnel, e inmediatamente después  cruzo el  segundo túnel, para inmediatamente después de este  pasar el puente sobre el pantano de la Tranquera para entrar inmediatamente en el  tercer  túnel  hacia Nuévalos por la A-2503. En el kilómetro 19´04 llego a Nuévalos.

Nuévalos es una Villa de la provincia de Zaragoza al sur de la comarca Comunidad de Calatayud. Situado en el Sistema Ibérico, junto al río Piedra, afluente del Jalón, próximo al embalse de la Tranquera, a 724 metros  de altitud. Su población en 1998, era de 300 habitantes.; en 1978, 347 habitantes.; en 1950, 1.061 habitantes.; en 1900, 942 habitantes. Gentilicio: Novalenses .Comprende las entidades de población de Lugar Nuevo y Monasterio de Piedra. El municipio lo componen las entidades locales de Nuévalos, Lugar Nuevo, Monasterio de Piedra y La Tranquera.

Este Conocido municipio aragonés, está rodeado por el embalse de la Tranquera y el Monasterio de Piedra.

La belleza de sus alrededores hace que la población no se pare a contemplar los atractivos de la localidad. Sobre el río Piedra, el casco urbano de Nuévalos se enrisca pintorescamente en lo alto de un espolón rocoso, y la iglesia parroquial de San Julián, sobre una pequeña colina surgida del mismo espolón donde se asienta el pueblo. En su origen fue una capilla de estilo gótico del siglo XVI, ampliada en el XVII, a base de construir una nave de cabecera plana cubierta con bóveda de lunetos. Los retablos son de los siglos XVI, XVII y XVIII. Junto a la iglesia se encuentra La Casa del Obispo actual sede del ayuntamiento, procede de un modesto palacio del siglo XVI y a continuación visito su esbelto castillo, fortaleza inexpugnable que fue señorío, con el lugar, del convento de la Orden Militar del Santo Sepulcro, fundada en Calatayud el año 1156.  Nuévalos cuenta con un casco urbano en el que se levantan bellos edificios y construcciones, que  se asoman al gigantesco precipicio, bajo el cual se embalsan las aguas del pantano de la Tranquera, ya en la cola del mismo. Con el afán de escalar todavía mayores alturas, en la cota más alta del pueblo y sobre un risco se alzan los restos de lo que fue una antigua fortaleza de la que tan sólo conservamos la gran torre rectangular del castillo, del siglo XIV, y algunos muros de mampostería y tapial. Siendo uno de los más grandes de Aragón con estas características. Los alrededores de la localidad se han transformado en unos de los más visitados y requeridos por la población que se acerca a la comarca. Ello es debido a la belleza del afamado Monasterio de Piedra, increíble espacio natural con una exquisita riqueza en fauna y flora, a lo que hay que debemos unir la valorada arquitectura cisterciense levantada en el siglo XII, considerada uno de los mejores ejemplos de esta tipología artística.

Nuevalos celebra las fiestas patronales el 20 y el 21 de enero en honor de San Fabián y San Sebastián. Del 5 al 7 de septiembre tienen lugar las fiestas en honor de la Virgen de los Alvares.

Salgo de Nuévalos por la carretera A-202 en dirección al Monasterio de Piedra.

En el  kilómetro 22´16 fotografío un peirón blanco a la derecha de la carretera.

En el  kilómetro 22´6 a la derecha tomo el desvío al Monasterio de Piedra al que llego con 23´10 kilómetros. Dentro del término municipal de Nuévalos se encuentra el Monasterio de Piedra, auténtica maravilla de la naturaleza, donde el río Piedra, afluente del Jalón, se despeña en impresionantes y bellas cascadas. El monasterio de Piedra es más famoso por su naturaleza que por sus bellezas monumentales, a pesar del indudable interés de éstas. Mucha ha sido la literatura publicada el torno a las bellezas de Piedra, con finalidad poética muchas veces, descriptiva e histórica otras; cuentos y leyendas han tomado ese sitio excepcional como tema y hasta una leyenda escrita por Santiago Quílez en su adolescencia olvidada como libro, es narrada a los visitantes como hecho acaecido, sin embargo era una pura invención.

En 1164, bajo la dirección de Gaufrido de Rocaberti, el abad Pedro de Poblet envió un grupo de cistercienses a tierras de Aragón. Permanecieron los monjes en Paralejos (T.) y veintidós años después en Piedra Vieja, donde se verificó la fundación. Se les concedieron bienes, legados y jurisdicción de lugares, y parece que fue Alfonso II quien apoyó la creación del actual monasterio en 1195, cuya conclusión se efectuaría en 1218 por Jaime I. Su distribución originaria hubo de ser la normalmente aceptada en este tipo de construcciones. El dominio del monasterio de Santa María de Piedra comprendió inicialmente el castillo y lugar de Piedra, Villar del Salz, el castillo de Santa Eulalia, las aldeas de Cilleruelo y Tiestos y otras posesiones en las provincias de Zaragoza y Teruel. Con posterioridad lo fueron ampliando, recibiendo la caldera del tinte de Calatayud, diversas salinas, Villafeliche y otras posesiones aisladas en diferentes lugares del reino, concentrada, principalmente en varios inmuebles en Calatayud. Este dominio varió con frecuencia por permutas, compras, ventas, etc.: y así, por ejemplo, cambia en 1219, a Jaime I, Villafeliche por las tiendas y alcaicería de Calatayud, las salinas de Monterde y Avanto y una viña en Daroca. Como los demás monasterios, Piedra recibió una serie de privilegios reales, consistentes principalmente en la exención de diversos impuestos, como lezda y peaje.

Entre pliegues del terreno y asperezas, en un alto, está la cerca pétrea del monasterio, que ofrece como entrada monumental una gran torre de planta cuadrada, muy ruda en su apariencia, de forma prismática y proporcionada, que remata con terraza almenada y, aún poco más de la mitad de su altura, deja volar un voluminoso matacán por sobre el arco de entrada. Atravesado el arco de esa torre del homenaje puede verse el palacio abacial, con fachada muy curiosa y que sin duda ha sufrido reformas considerables que hacen difícil establecer su cronología; disposición muy robusta, con pilares adosados y columnas también adosadas, cuyos fustes, evidentemente, no todos son de la misma fecha. En el interior de este palacio, un pequeño oratorio con celosías góticas de sabor mudéjar y toscas pinturas posteriores al renacimiento y de tono más bien popular. Desde el vestíbulo del palacio abacial se sale a la plaza principal del monasterio, en que está lo que fue su parte principal: la iglesia. Pero justamente ésta es hoy lo más destruido del conjunto. Era una iglesia de tres naves y crucero, en cuya central se abría una gran capilla absidal, debió de tener pilares cruciformes que fueron recubiertos en el siglo XVIII en estilo barroco. La portada es la primitiva (aun cuando se le añadieron toscas figuras a los lados, seguramente don Alfonso II y don Jaime I) con arquivoltas ya apuntadas y columnas adosadas en las jambas, todo con profusa decoración de tipo románico, que da indicio de cómo pudo ser la iglesia primitiva, referencia que completan las celosías y algunos elementos de molduraje del interior.

Las partes más antiguas que han subsistido del monasterio son dos largas naves, corredores o claustros, cubiertas con bóveda de cañón y que se acompañan de algunos otros restos. También el encantador molino de los frailes, ya junto a la bajada a la huerta. Más reciente es el claustro gótico, con galerías solemnes y amplias, cubiertas con bóvedas de crucería apoyando sobre ménsulas. A este claustro se enlaza la sala capitular, con ingreso muy similar al de Rueda, pero aquí con menos suntuosidad y produciendo una sensación sencilla y funcional, de robustez y solemnidad. El ámbito interior de la sala es indudablemente importante y está muy bien conservada; su disposición cuadrangular se cubre con nueve tramos de crucería, que apoyan en los cuatro pilares fasciculados de enmedio, y en ménsulas, en los muros del contorno; la sensación es de gran elegancia y de severa magnificencia.

Dependencia fundamental es el refectorio, que ofrece las características normales en este tipo de construcciones y que habría que encajar, por su estilo, como pieza intermedia entre el más románico de Rueda y el más tardío de Veruela. Junto a este refectorio está la cocina antigua, con su bóveda perforada para dar salida al humo. Como en otros de estos monasterios, se verificaron ampliaciones a partir del renacimiento, se construyeron grandes claustros y se trazó, para poner en comunicación los claustros altos y bajos, la que es sin duda la más monumental de las escaleras de los monasterios cistercienses aragoneses. Su disposición es muy aérea y elegante, concebida con gran amplitud y entrecruzamientos de escalinatas y rellanos, todo dentro de un gran espacio cubierto por bóveda de crucería estrellada de seis tramos, de airosa tracería.

En el piso superior se conservan dependencias interesantes, entre ellas la sala que debió de ser archivo o biblioteca, de efectista cubierta, gótica tardía, fechada en 1584. La zona de las celdas y sus galerías está muy bien conservada y en el momento actual constituye parte importante del hotel instalado en el monasterio. Hotel que corresponde a las vicisitudes sucesivas y recientes del monasterio, que, como todos los otros semejantes, fue desamortizado, pasó a propiedad del Estado y finalmente fue adquirido por la familia catalana Muntadas, que en los fines del siglo XIX exaltaron la belleza del lugar, restauraron algunas partes, abandonaron otras, mimaron el Vergel y, finalmente, instalaron un Gran Hotel Residencia en el viejo monasterio.

Fue ese Vergel la parte del monasterio que más iba a ser divulgada y en la que se apoyaría la vieja tradición turística de este lugar. No cabe duda de que se pudieron sacar máximas consecuencias a un hecho tan simple como el nacimiento del río Piedra, a poca distancia del monasterio, y que, dividido en dos ramas, una va a fertilizar la huerta —que ya debió de tener importancia en la época medieval— y la otra se derrama en multitud de riachuelos, que van buscando su salida entre los accidentes y altibajos del terreno, dando lugar a multiplicidad de distintas cascadas, más o menos importantes, para concluir finalmente reunidos esos arroyuelos, en el torrente de los Mirlos, cuya masa acuática se lanza desde lo alto, constituyendo la llamada «Cola de Caballo». Esa serie de juegos de agua entre los desniveles que, con la humedad, se cubren de rica vegetación, ofrece un pintoresquismo y variedad de perspectivas que anima profundamente el continuo ruido del fluir del agua.

Naturalmente que este conjunto exaltó la imaginación de visitantes y propietarios, y los comentarios de poetas y escritores, que fueron dando nombres más o menos acertados, y pintoresquistas siempre, a las grutas, estanques y cascadas. Son esas cascadas, evidentemente, el principal atractivo del paraje, y en contraste con esa agua en movimiento su contrapunto es el, tan romántico, lago de «Espejo», que realmente lo parece por la nitidez de la imagen que devuelve y que encajado junto al alto peñasco del Diablo, contribuye a lo espectacular del lugar. Tan espectacular que nos damos cuenta de que toda esta naturaleza efectista fue claramente completada y manipulada, posiblemente ya en la época de los monjes, pero sobre todo bajo la orientación de los Muntadas, pues no en vano Juan Federico Muntadas era un gran diletante y poeta de sabor neorromántico, que hizo sus delicias con el Vergel del Monasterio de Piedra, al que iba a añadir un lugar que en su corazón se guardaba y que él descubrió el 1860: la gruta «Iris», recinto amplísimo y profundo excavado y elaborado por las filtraciones y salpicaduras del agua, bajo la caída de la «Cola de Caballo». Ese ámbito es de difícil descripción; puede descenderse a su interior, donde la variedad de formas de la piedra o el agua estancada al fondo de la gruta producen reflejos insospechados, que alcanzan su máxima magnificencia cuando los rayos solares atraviesan la cortina de agua y penetran hasta el fondo de la cueva.

En el kilómetro 25´75 cruzo el Rio Piedra. Río afluente del Jalón por su derecha. Nace de la confluencia de muchos barrancos cerca de Embid (Guadalajara), en la paramera de Gallocanta. Su valle forma un cañón de paredes calcáreas verticales de gran belleza, así como terrazas y escalones travertínicos, destacando las cascadas del monasterio de Piedra. Tiene una longitud de 66 km. y un caudal de 2 m.3/sg., regulado por el pantano de la Tranquera.

En el  kilómetro 26´11 paro a la derecha para contemplar una maravillosa panorámica del Monasterio de Piedra desde un mirador situado junto a una Ermita.

En el  kilómetro 31´19 dejo a la izquierda el desvío hacia Cimballa, y Llumes que distan desde aquí  a 8 y 3 kilómetros respectivamente. La carretera discurre entre bosques de carrascas o encinas.

En el kilómetro 37´20 dejo la carretera para tomar un camino a la derecha que se dirige a Campillo de Aragón.

En el kilómetro 37´30 a la derecha del camino me encuentro un peirón desmochado.

En el kilómetro 37´72 llego a los corrales de Campillo y un poco más adelante paro en la fuente, situada junto a la carretera a Jaraba.

Entro en campillo con 37´85 kilómetros, en su entrada se encuentra el Peirón de San Pedro, construido en ladrillo rojo, coronado con una cruz de hierro. Su hornacina carece de figura.

Campillo de Aragón es una Villa de la provincia  de Zaragoza, de la comarca Comunidad de Calatayud Situada en el Sistema Ibérico en el límite de la provincia de Guadalajara, en la parte norte de Castilla-La Mancha, antiguo señorío de Molina de Aragón a 1.054 metros de altitud. Su población: en 1998, 200 era de  habitantes.; en 1978, 345 habitantes.; en 1950, 730 habitantes.; en 1900, 668 habitantes. Gentilicio: Campillenses/campillanos

Su población actual puede datarse en la reconquista, no sería extraño ante los apellidos tales como Gotor (godo) y latino como Alda o Dalda, aunque este hoy haya desaparecido en el pueblo. En los parajes como la Solana se han encontrado restos antiguos de habitat, incluso según tradiciones orales restos epigráficos que hoy se dan por desaparecidos. Es posible que hubiese más zonas habitadas en topónimos como el Villar, de hecho puede que incluso otros como la Herrería. También parece ser según Don Pedro Gotor Calmarza que en los enclaves de la cruceta hubiese asentamiento musulmán. La primera noticia que se tiene del actual asentamiento es un documento del monasterio de Piedra que hace referencia a un tal Domingo, señor de Campillo. Campillo no perteneció a la comunidad de aldeas de Calatayud como si lo eran Nuévalos y Monterde (ambas con un gran poder de influencia).

El camino de Ibdes era cañada real de la Mesta, que unía Soria con zonas del Sur, no sé si también sería el camino de las Hoyas que baja hacia Calmarza, lo que si eran son las actuales cañadillas.

Lo que está claro es que esta aldea se fue desarrollando a los pies de su castillo, que vigilaba las Razzias musulmanas. En la entrada a su casco urbano me recibe  la ermita de Santa Lucia, esta ermita fue edificada con anterioridad a la iglesia parroquial. Tiene un magnífico pórtico lateral, con columnas renacentistas y ábside del siglo XVI, en este templete gótico se conserva una bonita talla románica de la Virgen con el Niño, y en su altar Mayor la Virgen de la Fuente.

A continuación al fondo de la plaza, contemplo el magnífico Peirón de San Antón, realizado en piedra, consta de tres escalones en disminución formando la base de un cuerpo rectangular y rematado por una hornacina coronada por una cruz.

Desde aquí subo hacia, la Iglesia parroquial de San Juan Bautista que se alza en la parte más elevada del pueblo sobre los cimientos que debieron pertenecer al antiguo castillo que domina la zona. Obra gótica del siglo XV es de piedra de sillería. Entre las capillas destaca la del Santo Cristo, con imagen también gótica, del siglo XV, donde se conserva una reproducción exacta de la Sábana Santa de Turín, que cubrió a Cristo. Esta réplica de la Sábana Santa llegó al pueblo envuelta en varas de ébano como regalo o donación del obispo de Malta, hijo ilustre de la localidad que a su vez le fue donada por la casa Saboya cuando dejó el arzobispado de Turín para ser prior de la orden de San Juan de Malta.

El Castillo de Campillo tiene una forma de barco, es decir se asemeja al de Peñafiel, con una simple observación ocular podemos ver que el castillo acabaría en punta en l zona que mira hacia Castilla, ya que es la más difícil de defender al ser de más fácil acesso, se pueden observar dos torres defensivas, la una derruida mirando a la Hoya Elegío, es decir la Huerta el Cura, la otra sería donde está la galería de la casa del párroco, se observa más o menos a la altura de esta unos restos de piedra que nos hacen pensar que allí pudo estar ubicado el acesso al castillo, por la parte de atrás nada más empezar la rampa y debido al acesso de los camiones de bomberos para llenar el depósito se observa que por allí había otra muralla que podía ser otro acesso. La parte del altar y la sacristía (añadido posterior) sería la zona dónde sería la zona habitable, ya que las eras quedaban protegidas por el castillo y son de difícil acesso en caso de asalto. En cuanto a las leyendas de que el castillo se comunicaba con el de Fuentelsalz o que tenía varias salidas secretas es algo obvio. Todo Castillo, de zona defensiva tiene salidas secretas, bien para emboscadas, bien para huidas,... pensar que se comunicaban ambos es algo más dudoso, las puertas que pudiesen ser dos estaban protegidas por las dos únicas torres que hay en pie, una amenazando ruina, las torres quedarían en una posición saliente que defendían la entrada o derribo de la puerta, el lugar más débil para poder invadir el castillo, posiblemente sea modelo o copia de las formas defensivas islámicas, que nunca tenían acesso directo, sino que entraba en ángulo y con torres que protegían la puerta. También hemos de tener en cuenta que otros pueblos más importantes, Ibdes, Nuévalos, Jaraba, tenían murallas que protegían el pueblo, en caso de guerra (castellano-aragonesa, razzias (saqueos musulmanes)... La única protección de nuestros antepasados era la Iglesia Castillo como en muchos sitios. Desde aquí desciendo hasta un peirón que está situado  junto a la PR-Z-30 y que señala la dirección a Calmarza y Jaraba.

En la Guerra de Independencia no hubo enfrentamientos, lo que hizo que la aún iglesia de la orden de San Juan de Malta fuese refugio para el clero de zonas ocupadas e incluso se llegó a ordenar sacerdotes.

Con la desamortización de Mendizábal zonas públicas y eclesiales fueron embargadas y en teoría repartida entre la gente que lo necesitó, términos como La Vela, Padresanto, Veracruz, los aledaños de la iglesia-castillo... eran eclesiales.

El famoso dicho de "más ladrón que Cisneros" no hace referencia al cardenal, sino aún bandolero que asoló las comarcas de Calatayud y Aranda, parece ser que se refugiaba en las cuevas de la zona del barranco de la Virgen.

Las guerras carlistas afectaron a Campillo, menos que Abanto y Llumes, donde partidas de Abanto intentaron en la segunda guerra carlista apresar sin conseguirlo al barón de Llumes, aunque sí que hubo campellanos en las guerras carlistas según la tradición popular.

El trato en especial la lana y la compra venta de ganado en especial caballar fueron durante años el motor económico junto a la ganadería lanar, pagándose por ejemplo en Calatayud más caro la carne de Campillo que la de Llumes.

Durante la guerra la compra venta de lana fue muy provechosa por su alto precio, otro mundo apasionante fue el estraperlo en especial con Milmarcos como cabecera de esta comarca interprovincial y sus famosas ferias de Abril y Octubre, incrementado el estraperlo por el racionamiento de posguerra.

Entre sus hijos ilustres de prestigios destacan:

Fray Lucas Bueno Nuño 1599-1669 (su segundo apellido muy común en Fuentelsalz) Miembro de la Orden de San Juan de Malta donde fue comendador en La Almunia y Samper, Arzobispo de Tesalónica y Rosano obispo de Malta, miembros de varias cofradías de Campillo entre ellas de los hermanos del Señor, de la que aún quedan los hornos de las colmenas en el camino de la Lobera. Fue un hombre que destacó por defender la Iglesia de intromisiones de políticos, regalismo y de gran trabajo caritativo, ene especial en las peste bubónicas que hubo en Malta, donó la copia de la Sabana Santa, nunca fue arzobispo de Turín, la reliquia pudo llegarle por donación del gran Maestre de la Orden.

Varios profesores del seminario de Tarazona como Lorenzo Julián Marco, Alejandro Calmarza Marcos, el canónigo de Osma Romualdo Calmarza Colás Por su importancia para el pueblo de Nuévalos al construir el trasvase de aguas del piedra a Nuévalos y al Ortiz con la oposición del Monasterio de Piedra y con una estatua en la plaza del ayuntamiento citaremos a Antonio Colás Sicilia.

Y uno de los grandes olvidados de la medicina del siglo XIX D. Juan Bautista Calmarza Ibáñez, descubridor de la vacuna contra la pelagra, gran humanista y gran impulsor de los balnearios de Jaraba y Paracuellos de Jiloca.

Celebra fiestas durante el 29 y 30 de abril, se celebran las fiestas patronales de San Pedro Mártir. El 12 de mayo, se realiza la romería al Santuario de Jaraba. El día 15 de mayo se celebra San Isidro Labrador. El 14 y 15 de septiembre tienen lugar las fiestas de la Exaltación de la Cruz. Terminada mi visita parto hacia Jaraba.

En el kilómetro 38´59 paro a contemplar el conjunto hidráulico formado por el  lavadero y fuente abrevadero, este está resguardado por unas antiguas tapias en piedra, el abrevadero está formado por cuatro pilares en desnivel y lavadero semicubierto, donde destaca la presencia de seis lavaderos individuales, que pueden ser del siglo XVIII.

 

 En el kilómetro 43´55 llego al Alto de Campillo de 1011 metros. Desde aquí desciendo hacia Jaraba por una carretera mala, estrecha,  y con curvas muy cerradas.

En el kilómetro 50 terminado el descenso, llego a la carretera que viene de Ibdes por la derecha, quedando Jaraba a mi izquierda, a escasos 500 metros.

Decido no ir a Jaraba por que el tiempo apremia, por lo que tomando dirección a Ibdes y cuando apenas llevo poco más de 300 metros , abandono esta carretera para girar a mi izquierda , por la carretera  A-2501 en dirección a Cetina.

Llego a Cetina con 65´37 kilómetros, donde tomo el Camino del Cid, en dirección a Alhama de Aragón, principio y final de esta etapa, a la que llego con un recorrido parcial total de 72´39 kilómetros.

Las fotografías aparecen por orden de ruta.

Serafín Martín.

Fuentes propias y:

http://www.enciclopedia-aragonesa.com

Página de los Peirones de Aragón.

http://es.wikipedia.org.

Colección Rutas CAI - Nº 12 Comunidad de Calatayud y el Monasterio de Piedra Edita CAI – PRAMES.

 

 

 

 

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