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Ruta 0116.- El Bayo Monasterio de Cambrón, Iglesia de Puylampa,  Sinagoga y Castillo de Sádaba.







Ruta 0116.- El Bayo Monasterio de Cambrón, Iglesia de Puylampa,  Sinagoga y Castillo de Sádaba.

El 12 de Marzo de 2014 llevo en el Bayo un total de 9348 kilómetros.

El Bayo es un nuevo pueblo de Colonización, que dista de Ejea 13 Km. Tomó por nombre el del antiguo poblado de El Bayo, que ya data del año 1100. En 1146, Ramiro II, que solo reinó de 1134 a 1137 y fue apodado El Monje, por haber permanecido 40 años en un convento, al que volvió después de ser rey, fundó en ese lugar un Monasterio cisterciense y unidos a esas ruinas, existen unos importantes restos románicos, de lo que fuera aquel poblado medieval, arrasado en 1380 por los enfrentamientos navarro-aragoneses. Es muy conocido visualmente por el lugar predominante que está asentado, y conocido por "Las torres del Bayo"
Los arquitectos de todo su conjunto, del nuevo Pueblo, fueron: D. Jesús Beltrán Navarro y D. José Borobio. Se construyeron 154 viviendas y sus tierras se distribuyeron entre 100 colonos procedentes de distintos lugares, predominando las cincuenta familias que llegaron de Tiermas, pueblo aragonés que quedó deshabitado, y sus tierras inundadas por el Pantano de Yesa, al cerrarse sus compuertas el día 9 de Febrero de 1959. El resto de tierras no inundadas, pasaron a incrementar los términos de Sigües, Urries, Pintano y Undues de Lerda.
Asímismo quedaron bajo el agua del pantano unas fuentes termales, posiblemente las que, desde antiguo, habian dado nombre al pueblo: "Tiermas", que cuando baja el nivel del pantano, se puede disfrutar de ellas, bañándote en sus aguas calientes y medicinales.
En aquellos primeros meses de 1959, uno de los primeros pobladores del Bayo, fue José Murillo Navascues, hombre luchador y sensato, que defendiendo con tesón las iniciativas de su nuevo pueblo, como alcalde y presidente de la Junta de Colonos, no perdió nunca el recuerdo y el cariño hacia su pueblo de origen: Tiermas, como lo demuestra en su libro "Tiermas en mi recuerdo" y en tantos versos dedicados a su tierra, con sencillez, sentimiento y respeto.
.Conmemorando los 50 años de la creación de los seis nuevos pueblos creados en el término de Ejea de los Caballeros, se ha creado en el Bayo, como centro museístico, la "Casa del Colono"

Después de visitar esta localidad, parto hacia el Monasterio de Cambrón por una carretera, que se dirige al Canal de las Bardenas.

En el kilómetro 3,50, paso por el merendero de Pigüelas, construido por el Instituto Nacional de Colonización.

En el kilómetro 5,65, conecto con el Canal de Bardenas, donde sigo por su  margen derecha.

En el kilómetro 7,56,  llego al camino que viene por mi derecha y que salvándolo mediante un puente sobre el canal, este camino desciende hacia la llanura donde se encuentra en una finca particular, el Monasterio de Cambrón, o lo que queda de él.

En el kilómetro 8,23 llego al Monasterio de Nuestra Señora de la Asunción de  Cambrón.
El monasterio cisterciense de La Concepción de la Virgen de Cambrón se halla a unos cuatro kilómetros al sudoeste de Sádaba, en la comarca de las Cinco Villas de Aragón . Fue filial del poderoso monasterio de Veruela y data de hacia 1208, siendo su primera abadesa Orcenda Romeo. Cambrón fue un monasterio cisterciense femenino.
Las monjas de esta orden asentaron en primera instancia en el monasterio de  Santa María de Iguacel  al norte de Jaca, en el valle de la Garcipollera. El desfavorable clima de la zona las convenció a trasladarse hasta las templadas tierras meridionales de Sádaba, en terrenos donados por el rey aragonés Pedro II.

Durante 25 años, desde 1448 hasta 1473, permaneció la comunidad fuera del monasterio, reubicándose en  Santa María in Foris  en Huesca capital.

En 1541 una epidemia diezmó la comunidad. Murieron 25 monjas, entre ellas la abadesa. Sobrevivieron tan solo cuatro monjas. El arzobispo de Zaragoza, Don Hernando de Aragón, hijo del arzobispo Alonso de Aragón y nieto de Fernando el Católico, y quien antes fuese abad de Veruela, rehizo el monasterio con monjas de Trasobares, reformando de modo notable el edificio.

Al poco de ser restaurado, entre las múltiples conclusiones del Concilio de Trento (1545-1563) una especificaba que las comunidades monásticas femeninas no podían hallarse fuera de las ciudades por lo cual nuevamente Cambrón se vio abandonado al trasladarse sus moradoras al convento de Santa Lucía en Zaragoza.

El monasterio fue vendido por las monjas al monasterio de Rueda en 1682. Posteriormente revendido a Domingo Navarro, vecino de Sádaba por cuatro mil libras jaquesas, en contra de la voluntad del cister, que consiguió su retorno situándolo bajo la propiedad del monasterio de la Oliva en 1724.

Luego, la desamortización de Mendizábal en 1836 lo volvió a colocar en manos privadas de donde ya no ha retornado.
Hago este largo resumen de las vicisitudes del monasterio de Cambrón para que resulte menos extraño su actual estado. Abandonos, pestes, ventas, chalaneos, puertas tapiadas con ladrillo y cemento… Y a la postre, convertido en granja-establo con suelo de excrementos compactados, gallineros, porquerizas, habitaciones de nueva hechura en vías de derrumbe…
Y a pesar de todo su estructura y los cuidados detalles en su interior nos hablan bien a las claras de la vocación de supervivencia de este edificio notable por su fábrica y su cargada historia.
Hernando de Aragón, su protector, dejó su impronta en el mismo y su escudo episcopal por doquier, tanto en piedra como en escayola.
Y en la parte superior de su nave, dividida en dos alturas para servir de establos abajo y habitáculo-trastero arriba, se pueden advertir nada menos que los retratos al fresco de los treinta y ocho abades de Veruela, a lo que parece, obra del taller de Jerónimo Cossida hacia mediados del siglo XVI.
Su estado es lamentable, a pesar de los esfuerzos de la fábrica por permanecer. Cuando se aproxima uno al lugar, a pesar de ir orientado y disponer de mapa e información, es fácil pasarse de largo, pues su aspecto en nada delata la existencia sino de un caserío de labor.
La iglesia tiene planta de cruz latina, gracias a la existencia de dos pequeñas capillas laterales de cabecera plana al interior. La nave central acaba en cilindro absidal ligeramente prominente al exterior
La fachada este del edificio es muy alargada, desconcertantemente plana, centrada por el asomo del relieve exterior absidal, en el que destaca la existencia de un elevado zócalo, hasta el nivel inferior de los tres ventanales aspillerados del mismo.Se refuerza con dos pilastras, que a nivel del citado zócalo se continúan con semicolumnas adosadas muy deterioradas en su extremo superior a nivel del cual puede advertirse el vestigio de la cornisa.
Un par de anchos contrafuertes, y un ventanal aspillerado junto al del lado sur, que iluminaba el interior de ese brazo, completan el conjunto. El ventanal del brazo norte fue ampliado para aportar mayor iluminación a una estancia rehecha en el mismo. Podemos verlo a ras del ruinoso tejado de un corral adosado al templo
Por encima de la cabecera del templo se recreció su fachada y sobre la zona central de la bóveda se erigieron apoyos de edificaciones situadas al lado norte del templo. Hacia poniente, la nave inusualmente larga queda algo desdibujada a causa de las edificaciones anexas.
La vista sudeste de su cabecera, a pesar de la situación de abandono a que se halla sometido, sigue siendo magnífica. Nos transmite a las claras el espíritu de la reforma del Cister: reciedumbre y sobriedad. Es un momento de declive en lo tocante a los excesos en escultura y decoración del románico pleno y una vuelta atrás hacia la sencillez de formas.

En el ángulo noroeste del recinto monástico, quedan trazas de una puerta en lo alto de la cual aún campea el blasón de Don Hernando de Aragón. Y a lo lejos, en el horizonte, señalado con flecha roja el templo de Puilampa, correspondiente al monasterio masculino de la misma Orden. Aún se puede escuchar la intencionada muletilla: "De Puilampa a Cambrón, se pasea fray Antón".
En el brazo sur de la cabecera, se abre su portada. Lo hace en un cuerpo ligeramente adelantado, continuación del contrafuerte existente al lado este de la cabecera..
Se compone de cuatro arquivoltas en degradación de perfil liso, salvo la segunda por el exterior que presenta moldura de bocel. Apean en ábaco corrido que se continúa con el dintel del vano. Lleva el mismo, fina decoración a base de trece flores octopétalas, símbolo del Paraíso, cuyo botón central es a su vez otra pequeña margarita Dos pares de pilastras al exterior y otros dos de capiteles completan el conjunto. Faltan los fustes de los capiteles, los cuales presentan una apenas insinuada decoración geométrica, como corresponde al momento. Al interior veremos repetirse similares motivos decorativos.
El vano esta
tapiado con ladrillo y cemento del que emerge como resistiendo a desaparecer la decoración del capitel. Este brazo de la cabecera, en concreto, no es accesible, por cuanto que también ha sido tapiada su comunicación desde la nave central a su interior.
El tímpano existente en la portada porta un gastado crismón trinitario de anchos radios en el que apenas se distingue sus símbolos. A duras penas se advierte los símbolos "A" y "S" así como un sol por fuera del mismo, que tendría su oponente en la luna, desaparecida, al lado contrario.
Tras el brazo sur de la cabecera, y con eje perpendicular al de la nave hubo una sala abovedada de la que resta su perfil en el muro sur del templo, así como las ménsulas de apeo de sus fajones en el lienzo oeste del citado brazo sur Probablemente fuera sala capitular. Poco a poniente del límite de la misma se advierte un claro cambio de ritmo en la edificación del muro sur, un corte en la fábrica, que indica dos momentos edificativos en la vida del templo. Y cicatrices de puertas cegadas en este lienzo.
Al lado norte, las edificaciones adosadas ocultan por completo brazo de cabecera y nave. Unos arcos apuntados dan acceso a alguna de las que fuera dependencia monástica
A poniente del muro norte, creo que de su prolongación, hallamos tras escombros y derrumbes una portada de medio punto en cuya clave campea todavía gallardo el escudo de la abadesa del monasterio Y en lo alto de la portada del ángulo noroeste del recinto, como apuntaba, el escudo de Don Hernando, protector del monasterio. Y a pesar de todo ello el templo se está degradando de forma preocupante. Derrumbes, humedades, expolios.
Si nadie lo remedia, y parece que no hay voluntad de ello, este pedacito de nuestra historia, se derrumbará o desaparecerá poco a poco, víctima del abandono, el olvido,  la desidia y el expolio. Abandono estas ruinas de nuestro glorioso pasado apesadumbrado.

Desde las ruinas de Cambrón tomo el primer camino a la izquierda, en dirección a Sádaba.
En el kilómetro 9,60, me desvío de nuevo por un camino a la izquierda, que se dirige hacia la  Iglesia del Monasterio Cisterciense  de Puylampa.

En el kilómetro 11,94. Cruzo el Rio  Riguel y  la entrada a la finca donde se encuentra el Monasterio.

En el kilómetro 13,2, llego a la explanada donde se encuentra la Iglesia del Monasterio Cisterciense de Puylampa.
La iglesia monástica de Puylampa; muy cercana a Sádaba  es todo lo que queda del monasterio de hospitalarios que la erigieron y habitaron.
Es propiedad particular, a la orilla derecha del río Riguel; frente al monasterio femenino de Cambrón. El personal de la explotación agraria tiene las llaves y las presta de buen grado.
La reciente restauración le da un bello aspecto al templo, marcando enorme contraste con el abandonado monasterio femenino citado. Solo un pero: Las tejas árabes le dan aspecto de edificio común; cuando en absoluto lo es. También es verdad, que dada su altura, solo se ven si se contempla de bastante lejos.
Su nombre viene de Podium Lampadii; que significa "lugar donde en alto se prendía fuego" en alusión a su función de guía a modo de faro para los peregrinos que recorrían una de las antiguas rutas jacobeas. Su estilo es Cisterciense y se edificó a finales del XII o principios del XIII. Dos inscripciones al interior, tienen fecha de 1189; y otra al exterior, de 1222. Es edificio de nave rectangular acabada en ábside de tambor. De inmediato destacan dos características del mismo: sus columnas-contrafuerte en nave y ábside; y la bonita portada elaborada con delicadeza por "BERNARDVS", según reza en la archivolta interior. Hay otra pequeña puerta a los pies del muro sur.
Otro elemento decorativo que destaca, cuando se contempla de cerca el monumento, es el friso de lazos continuos, a modo de ochos, que lo recorre en toda su periferia, a nivel de los ábacos de los ventanales absidales. Solo se interrumpe al llegar a la portada, cuyo guardapolvo, lleva la misma decoración. En una de las columnas situada al norte de la portada, hay una inscripción epigrafiada, que hace referencia a un sacerdote de Podi Lampa, llamado "GIL GASTÓN", fallecido en el año 1222, recordado por sus discípulos y peregrinos Pedro Perit y Pedro Lupies. En la base del tímpano, formando parte del dintel de la puerta de acceso, hallamos una epigrafía que nos reuerda la trascendencia de la puerta en el románico como interfase entre dos mundos: el profano y el sagrado. Colocando el cursor sobre la imagen 6 aparece sobreescrita dicha epigrafía, que reza así: "PORTA PER HANC CELI FIT PER VIA QUIQUE FIDELI" (Por esta, la puerta del cielo se abre a cualquier fiel)
La bella portada oeste es de lo más representativo del edificio. Se compone de seis arquivoltas en degradación que apean en capiteles decorados con motivos vegetales y geométricos con mediación de imposta corrida; dando al conjunto un aspecto claramente abocinado.Las arquivoltas son de arista viva excepto la interior que se decora con bocel y la segunda por fuera que lo hace con moldura cóncava. Las número 1 y 5 contando desde afuera, se decoran con zig-zag triple en el intradós y al frontal; habiendo en los ángulos de este último motivos vegetales a modo de brote con dos pequeñas ramas. La número 3, ostenta zig-zag en ambas caras vistas, sin más decoración: al igual que la cuatro; pero aquí solo hay dos zig-zag, más anchos y separados.
Por fuera, guardapolvo con la misma decoración de lazos en forma de ocho que recorre el edificio. Los capiteles se decoran con motivos vegetales y geométricos sencillos; como es la norma en el arte del Cister. Las impostas lucen motivos geométricos al sur y vegetales al norte. Las columnas son las originales al cincuenta por ciento.
El tímpano está bellamente decorado con un crismón trinitario centrado por un rosetón y orlado por zig-zag. Lo sustentan tres a modo de brotes vegetales bifurcados. A ambos lados, dos arbolitos (del bien y del mal), y sobre ellos , un sol al norte y una luna al sur. Por el exterior, se adorna con cenefa de angulitos. En la moldura de bocel contigua al tímpano y en sus tres dovelas centrales, hay una inscripción o "firma" del autor de esta portada y quizá de todo el templo. ("BERNARDVS ME FECIT"). Muy similar a este es el tímpano de la iglesia volada de El Bayo, probablemente obra del mismo autor.
En el muro sur del templo hallamos una epigrafía funeraria que recuerda a Fray Juan Furtia .Colocando el cursor sobre la misma, resalto la misma. Las columnas-contrafuerte son un elemento funcional a la vez que decorativo, muy empleado en esta zona; pero en Puilampa, adquieren singular belleza por el agrupamiento de las mismas, al igual que ocurre en  lt Santiago de Agüero .
El exterior de la fachada es recorrida por una moldura de lazos en forma de ocho que circunda el templo, no interrumpiéndose a nivel de las columnas. Las tres ventanas absidales  están compuestas de la misma manera: una arquivolta con su pareja de capiteles y fustes. Guardapolvo de la misma moldura apuntada al igual que los ábacos, que no son sino su continuación.
En el kilómetro 15,11 conecto de nuevo con la pista, que se dirige a Sádaba, paralela al Canal de Bardenas..

En el kilómetro 17,63, me encuentro con una rampa, de un puente que salva el antiguo trazado del ferrocarril, Sádaba  Gallur, actualmente en desuso y desmantelado.

Continuando por el camino del canal el kilómetro 19, 42, veo a mi izquierda una senda que se dirige a La Sinagoga.
El mausoleo llamado popularmente de la Sinagoga es un edificio funerario del Bajo Imperio ya que tanto su planta cruciforme como su aparejo de opus mixtum responden al modelo característico del s. IV d.C. En 1962, D. Antonio García y Bellido inicia trabajos de excavación que culminarán con la publicación de una memoria en la que describe el mausoleo y los vestigios de una villa romana en sus inmediaciones. Su informe fue aprobado por la Real Academia de la Historia siendo declarada La Sinagoga Monumento Nacional en 1963.
La técnica de opus mixtum alterna las hiladas de sillarejos con las de ladrillo rojo visibles por las dos caras del muro a lo largo de todo su contorno. La construcción, orientada de Norte a Sur, presenta una planta central cruciforme con brazos casi iguales. Los brazos Este y Oeste se cierran en semicírculo, albergando el segundo tres nichos: el central, semicircular, y los laterales, rectangulares. Los brazos Norte y Sur son de testero plano. En el brazo Norte se abren dos loculii o nichos y sobre ellos, una ventana de gran derrame hacia el interior. En la pared izquierda se inserta una hornacina cubierta con bóveda de cuarto de esfera.
Tras atravesar el nartex o vestíbulo, de forma rectangular, se accede al interior por una entrada situada en el brazo Sur. Dos hornacinas se abren a ambos lados de la puerta que quedarían flanqueadas por dos columnas exentas y otras dos adosadas en los muros laterales. Junto a los restos del mausoleo, García y Bellido sacó a la luz la parte residencial y las dependencias termales de una villa romana de la que describió su planta y la riqueza cromática de los mosaicos que la cubrían. El material hallado fue vuelto a soterrar para su conservación.
Terminada mi visita a la Sinagoga prosigo por el camino del canal, donde en el kilómetro 20, lo abandono por mi izquierda para dirigirme al Castillo de Sádaba, al que llego con 20,58 kilómetros.

Su castillo se yergue imponente sobre un pequeño cerro, asentado directamente en la roca. En 1125 está documentada la presencia de Alfonso I el Batallador; quién fundara un castillo en este lugar: "Delante de aquel castillo nuevo que hicimos en el campo de Sádaba", según refleja Ricardo del Arco, citado por Cristobal Guitart.
En 1215 fue conquistado por Sancho VII el Fuerte de Navarra que lo incluyó en sus territorios durante el reinado aragonés de Jaime I. Probablemente el aspecto actual proceda mayoritariamente de ese momento. En el año 1223 Fernando de Leret figura como tenente en "Sádaba Nueva", quizá en referencia al castillo que conocemos.

El castillo de 1125, edificado por Alfonso I, no es el actual. Lo más probable es que en esta zona, repoblada en el XI y tomada por los musulmanes asentase castillo islámico sobre la plataforma rocosa. Vestigios de ello quedan en porciones de basamento ataludado y edificado con grandes sillares que en muchas ocasiones lucen almohadillado . También intercalados en lo alto del muro los volveremos a encontrar; pero ello es atribuible a reutilización, como ocurre, por ejemplo, en el  castillo de Obano próximo a Luna. En la actual Hoya de Huesca son frecuentes este tipo de asentamientos sobre plataformas rocosas, que los musulmanes fortificaron y dotaron de aljibes, siendo posteriormente reconquistadas y reconvertidos en asentamientos cristianos. (Bergua, Usón, Marcén..).
El poblamiento primitivo de Sádaba asentó alrededor del castillo, para desplazarse en el sigloXV a la otra orilla del río Riguel. Mencionar este río es evocar los lugares claves en esta época medieval por los que discurre; desde Uncastillo, pasando entre medio de los monasterios de Puilampa y Cambrón, y fluyendo a la vera de los enigmáticos templos de El Bayo hasta que poco al sudoeste de Ejea se reúne con el río Arba de Biel. Siendo los ríos importantes vías de comunicación en este momento de la historia, no han de ser desdeñables los emblemáticos lugares mencionados por cuya proximidad discurre.
Es interesante porque se aprecia en él la transición del modelo de castillo arcaico, entendido como una torre principal (la del homenaje), por lo general al interior del recinto amurallado que le servía de defensa. En el de Sádaba varía este concepto pasando a ser una especie de ciudadela defendida por torres y muros en su periferia. Su planta es un rectángulo casi perfecto del que sobresalen majestuosas siete torres; dos de las cuales forman el acceso en recodo al interior del recinto. Para C. Guitart sería deudor de la "fórmula de Felipe Augusto", monarca francés (1180-1223) en cuya época se abandona la idea del castillo románico para devenir en un modelo semejante al de Sádaba. El castillo es de planta rectangular, casi cuadrada orientado al este con ligera desviación a norte . Mide en sentido este-oeste, 33 metros; y en sentido norte-sur, 25. Ocupa una superficie total de 882 metros cuadrados Recientemente ha sido restaurado y recuperado para su visita turística y como centro de exposición artística.
El aspecto desde el exterior es ciertamente imponente. Sus elevados muros reuniendo a las siete torres lo hacen magnífico. La entrada se ubica en codo, como ya se a dicho entre las dos torres situadas en su ángulo sudoeste . Destaca de entre todas la torre que ocupa el ángulo sudoeste; tanto por su altura como por sus dos vanos adintelados sitos en altura y adornados con columna completa que descarga el mencionado dintel. Al interior veremos que también esa zona recibe un tratamiento arquitectónico más elaborado.
Las dos torres que flanquean la entrada se diferencian con nombre específico. A la del ángulo se la llama"torre del rey", y la situada ya en el muro sur, a la derecha de la entrada: "torre de la reina". Esta última tiene acceso a su planta baja nada más acceder al patio de armas; y antes de la restauración, podía verse todo su interior desde abajo, y su cierre en altura por medio de bóveda de medio cañón orientada en sentido este-oeste.

En el kilómetro 33´95 llego al Bayo principio y final de la etapa de hoy.

Las fotografías aparecen por orden de ruta:

Serafín Martín:

Fuentes propias y:

http://www.cincovillas.com/

http://www.romanicoaragones.com/
Bibliografía:
"Los Monasterios Aragoneses. Publicación 2.011 de la Institución Fernando el Católico. DPZ. 1999"
"El Románico en Aragón. Tomo VI. J.L Aramendía. 2004
http://www.sadaba.es/turismo/



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